Tribus en la universidad

13.03.2013 | 01:44

Emili Piera

Hay todo un subgénero dedicado a la docencia de los exiliados del mundo en las universidades de EE UU, en el corazón del Imperio: fuga, tiempo de formación, refugio, cambio de identidad o de lengua. Javier Marías pudo dormir en el mismo cuarto en el que vivió su admirado „no sin ironía„ Vladimir Nabokov, quien al adoptar el inglés como lengua literaria y dejar, que no olvidar, el perfume inigualable del ruso, dijo que era como volver a escribir después de que una bomba te arranque ocho de tus diez dedos.
De esa experiencia, de la expatriación, trata el último de los dietarios de Toni Mollà „Un adéu a la tribu„ que recoge cuatro meses de vida en Providence y de docencia en la universidad de Brown. Para mi gusto es el mejor de los cuatro que ha escrito su autor, pues está más liberado que nunca de las muletas ilustradas y el vicio del dropping names. El relato es pulido y limpio, de sabor clásico y lectura ágil, como una vía estrecha y definida entre los montones de nieve que se van acumulando a un lado y otro de la vida. Nieve es lo que nunca falta en Nueva Inglaterra. Yo estuve allí, de vagabundo con novia, en el invierno de Tejero. Que yo sepa „y pido perdón si me precipito„ ni Joan Francesc Mira ni Jaume Pérez Muntaner nos contaron sus correrías americanas con semejante voluntad de compendio, de monografía.
Como sabe cualquier hijo del rock y el Sputnik, no eres nadie si no tienes una banda y la tribu del libro no es sólo el padre que se le muere al principio del relato, la familia, los amigos del pueblo o ciertos compañeros de armas y letras, sino sus alumnos en Brown porque Mollà es profundamente seducido por un alumnado que exige y se exige, que puede comprar una asignatura después de catarla (como los melones de Meliana) y que tiene un sentido biológico de la justicia, la libertad de pensamiento o el esfuerzo compensado; que sólo considera el aula como un lugar de confluencia y exprime al profesor a cualquier hora. Podría parecer un texto para universitarios „y lo es„ pero también es un libro para descubrir cuán ligero se puede andar de equipaje.

Enlaces recomendados: Premios Cine