Cacsa lo privatiza todo

05.09.2013 | 01:18

Editorial

Uno de los emblemas turísticos de la ciudad de Valencia, el espectacular complejo arquitectónico que diseñó Santiago Calatrava, pasará a manos privadas en cuanto el Consell concrete el pliego de condiciones que determinará el alquiler de las instalaciones. La posibilidad de gestionar el Museo Príncipe Felipe, l´Oceanogràfic, l´Hemisfèric y el Ágora ha seducido a algunas de las empresas más reputadas del sector del ocio en España, entre ellas Parques Reunidos y Rain Forest Valencia „la empresa impulsora del Bioparc„ y a otros operadores norteamericanos y británicos. El cambio de criterio de Cacsa, la sociedad pública que administra ahora las instalaciones, amenaza con devaluar el atractivo del concurso público ante la elevada inversión que exige hacerse cargo del mantenimiento de los edificios.

Inicialmente no estaba previsto ceder la conservación de la complicada maraña arquitectónica a la empresa que se encargue de gestionar el recinto museístico, el parque acuático y la oferta audiovisual de la Ciudad de las Ciencias, pero los técnicos de la consultora Deloitte y la responsable de Cacsa, Henar Molinero, han dado un giro que incomoda a los aspirantes por los antecedentes que constan sobre el caro mantenimiento de las obras de Calatrava. El plazo de admisión de plicas deberá ampliarse para dar tiempo a reestudiar las condiciones o buscar fusiones entre los aspirantes, que se juegan mucho. Casi tanto como el Consell al privatizar el sostenimiento integral del complejo.

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