Fruto de una mala gestión

07.11.2013 | 02:31

Marosa Montañés

Una radiotelevisión pública tiene sentido porque sirve a la sociedad en campos a los que no llega la radiotelevisión privada y todas suman, no restan. Pero eso ocurre si las cosas se hacen bien y no como ha ocurrido en RTVV: plantilla sobredimensionada, contratos con productoras favoritas, cobro de comisiones inaceptables, utilización política de los contenidos informativos, o nombramiento de cargos por docilidad política y no por ser los mejores profesionales. La lista, si seguimos con más desastres, podría ser exhaustiva.
Lo importante ahora no es indignarse y protestar y quedarse sentado, sino buscar soluciones para que el cierre inapelable de RTVV perjudique lo menos posible a los trabajadores y a la sociedad valenciana. Quizá algunas alternativas sirvan para reconducir una situación mediática tan desastrosa :
1. Estudiar la viabilidad de una RTVV más reducida en las mismas instalaciones o en otras, si son compradas por empresas mediáticas como se rumorea, y convertirla en una empresa de pago o establecer un canon para que los valencianos que quieran puedan ver su RTVV.
2. Conveniar con las empresas compradoras la readmisión de parte de los trabajadores despedidos.
3. Estudiar qué posibilidades existen para conseguir financiación europea o inversores internacionales que deseen contar con canales en su idioma en una comunidad en la que el turismo es el buque insignia de la economía.
4. Nombrar a profesionales independientes y a expertos gestores en todas la áreas para que no vuelva a ocurrir semejante catástrofe mediática.
Ni los valencianos ni los periodistas nos merecemos una situación como la que estamos viviendo. ¡Presidente Fabra, encuentre soluciones óptimas ! Todos saldremos ganando.



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