El secuestro venezolano de Alfredo di Stéfano

Rafael Brines

11.11.2013 | 05:30

Días pasados, les contábamos desde estas páginas cómo vivimos desde la redacción del diario Levante, en el año 1963, la noticia del asesinato del presidente norteamericano John F. Kennedy. Pero ese mismo año, en el mes de agosto, concretamente el día 29, ocurrió otro suceso que cruzó las fronteras, y que en este periódico „entonces situado en la calle del Pintor Sorolla„ causó impacto entre los redactores.
Nos referimos a que el jugador del Real Madrid, el argentino nacionalizado español Alfredo di Stéfano, „quien actualmente está siendo nuevamente noticia por su intento de matrimonio con su joven secretaria y la oposición de los hijos„ fue secuestrado en el hotel donde el equipo se hospedaba en Caracas, ya que el conjunto madridista participaba en Venezuela en la Pequeña Copa del Mundo de Clubes.
«La saeta rubia» „que así se llamaba cariñosamente al que luego sería jugador del Español, expulsado por agresión en Vallejo y más tarde entrenador del Valencia„ se encontraba hace medio siglo y tres meses en el hotel venezolano, cuando dos individuos irrumpieron en la habitación que compartía con su compañero Pepe Santamaría, y le llevaron detenido fingiéndose policías.
En la redacción hubo especial interés por la noticia. Y, para salir un poco de lo generalizado que iban a dar las agencias informativas, el director, Adolfo Cámara, nos permitió hacer una gestión particular. Hubo suerte. Localizamos el teléfono del hotel y, gracias a la diferencia horaria „llamábamos en noche española„ hubo la posibilidad de contactar con Santamaría, quien explicó que dos agentes „supuestos„ habían llegado y llevado a di Stéfano acusándole de tráfico de drogas.
Santamaría nos rogó que no le creáramos problemas y que no publicáramos que era él quien nos informaba y, con las normas que nos habían dado en los cursos de la Escuela Oficial de Periodismo, respetamos el secreto y al jugador no se le mencionó entonces para nada.
Muy pronto se supo que no había tal detención policial. El embajador de España „a la sazón Matías Vega Guerra, canario que había sido empresario periodístico y gobernador civil de Barcelona„ intercedió en seguida por el futbolista y pronto se supo que, de detención, ¡nada! Se trataba de unos individuos del Frente de Liberación Nacional de Venezuela, que muy pronto hicieron público que solamente se trataba de un secuestro para llamar la atención y que Di Stéfano sería liberado en breve, como así ocurrió a las cuarenta y ocho horas.
El jugador, de 36 años en aquellas calendas, quedó libre y pudo regresar a España con sus compañeros para seguir en el Santiago Bernabeu por pocos años, pues de allí pasó a Sarriá y luego se retiró. Vivió unos años en Valencia, cuando entrenó al equipo local, y aquí reside parte de su familia y en esta ciudad ha recibido tratamientos médicos para su salud, un poco mermada ya, pues son 87 de edad. ¡Pero parece que aún está con ánimo de nuevas nupcias!



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