Mediana empresa en peligro

Editorial

15.11.2013 | 05:30

La economía española ha perdido mucho peso desde que estalló la burbuja inmobiliaria, aunque el proceso de adelgazamiento no ha sido homogéneo. Las grandes compañías y corporaciones industriales que ya operan en el mercado exterior no sólo han capeado la crisis con cierta solvencia, sino que en algunos casos han mejorado su cuenta de resultados gracias a los ingresos que llegan del extranjero. Aquellos empresarios que dependían del consumo nacional lo han tenido más crudo. Muchas firmas se han ido a pique y las que sobreviven a la grave depresión lo hacen con extrema debilidad tras reducir drásticamente su tamaño. Las causas son múltiples: las ventas se han desplomado, la financiación bancaria no fluye, las ayudas de las diferentes administraciones públicas se han restringido y, las pocas que se otorgan, tardan años en cobrarse. Las consecuencias de esta situación son graves para el tejido productivo valenciano, según coinciden en evaluar los expertos de la patronal y los especialistas de la Universitat de València. La fortaleza de las medianas empresas es decisiva para desarrollar con éxito la innovación industrial y abrir vías para internacionalizar nuestra economía. La salida al exterior se ha convertido en un salvavidas inmejorable para vencer las fluctuaciones del mercado. Si la demanda nacional no se reactiva y se mantiene el ritmo de desaparición de estas mercantiles, sólo podemos aspirar a convertirnos en una tierra de conquista para el capital foráneo. Y esta no parece ser la solución más idónea.



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