Realismo real

Pedro de Silva

28.11.2013 | 05:30

Veo la foto del cuadro de Tomas Kluge representando a la familia real danesa, encargado por la reina Margarita. A los daneses les asusta, cosa que no es de extrañar, a la vista de su tenebrismo, la patética soledad de los niños, la distancia entre los mayores, la falta de proporción en los tamaños. Es un privilegio del artista, obligado a ver lo que las fotos no reflejan, o no con tanta verdad. Curioso, salen tantas figuras (14) como en La familia de Carlos IV, de Goya, aunque en el de Kluge no aparece el pintor. En el de Goya hay una mayor compacidad, una fuerza atractora los reúne, pero la monarquía en su tiempo era otra cosa, la realeza todavía formaba parte de la realidad común (sólo extraíble de ésta mediante guillotina), no era, como hoy, una suerte de impostación sobre aquella realidad, un toque leve de color, una tonalidad. Esa levedad, y un poco de humor, es lo que la deja ahí.



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