15 de abril de 2015
15.04.2015

Obama, el huevo y la gallina

En Latinoamérica sigue faltando un mejor Estado. Y tanto el gobierno Obama como los organismos políticos y financieros multilaterales han de empeñar su conocimiento, sus recursos y su influencia política en avanzar decididamente en este terreno.

15.04.2015 | 04:15

El pasado fin de semana se celebró en Panamá la VII Cumbre de las Américas que por primera vez en la historia no ha vetado a ningún país. La foto del presidente Obama con Raúl Castro muestra el cambio de actitud norteamericana y demuestra el escaso rédito obtenido del injusto bloqueo económico y diplomático a que ha sido sometida Cuba en las últimas décadas. El incremento de la influencia en la región de países como China, Irán o Rusia ha hecho reflexionar a la diplomacia estadounidense para establecer un nuevo modelo de relación que les permita mantener y defender tanto sus intereses económicos como el equilibrio político y geoestratégico.

Sin embargo, de los temas tratados en esta cumbre y que van desde el crecimiento económico hasta el tratamiento de la emigración latinoamericana en Estados Unidos, pasando por los derechos humanos y el necesario avance de la praxis democrática, existe un tema crucial que no se ha puesto de manifiesto en la medida de su importancia. Los países latinoamericanos necesitan fortalecer el Estado, hacerlo más eficiente atrayendo a técnicos competentes, bien pagados, con estabilidad en el empleo, desterrando en lo posible las prácticas corruptas, capaces de gestionar bien los recursos y dando ejemplo, seriedad y rigor a la sociedad.

En 1989 hizo fortuna el denominado Consenso de Washington, planteado por el economista Williamson, como un conjunto de diez medidas para aplicar en los países en desarrollo, fundamentalmente latinoamericanos, que mediante el control de las magnitudes macroeconómicas, la liberalización de la economía y la confianza absoluta en las fuerzas del mercado llevaría a los países a superar la situación de crisis y a vencer la pobreza y la vulnerabilidad de la sociedad. Resumido en una frase, el Consenso de Washington predicaba «más mercado y menos Estado».

Pasados veinticinco años, es evidente el efecto causado en la mayoría de países latinoamericanos por la falta de políticas de desarrollo institucional, medida ésta que no figuró en el programa del año 1989. En Latinoamérica sigue faltando un mejor Estado. Y tanto el gobierno Obama como los organismos políticos y financieros multilaterales han de empeñar su conocimiento, sus recursos y su influencia política en avanzar decididamente en este terreno. Solo con un mejor Estado el mercado asignará más justamente los recursos sin perder la eficacia que las economías necesitan. De lo contrario, las bolsas de marginación y de pobreza, la exclusión y el delito, continuarán en nuestros países hermanos por mucho crecimiento del PIB y por mucha estabilidad en sus magnitudes macroeconómicas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine