05 de diciembre de 2015
05.12.2015

A los alcaldes que quieren prohibir los toros

05.12.2015 | 04:15

Estimados señores elegidos por el pueblo:
Viendo los movimientos que están ustedes realizando últimamente prohibiendo festejos taurinos tradicionales de Bous al carrer y corridas de toros, me permito escribirles desde mi humilde tribuna para hacerles comprender, si puedo, mediante palabras escritas, el valor de la tauromaquia y los toros bravos que ustedes quieren prohibir. Aunque me temo que ignorarán, de momento.

En primer lugar, y sé que no es desconocido para ustedes, la exhibición y enfrentamiento voluntario de las personas con los toros es milenaria, por lo cual forma parte de la cultura de todo el territorio nacional desde hace muchos siglos, además, está protegida por el estado español como Patrimonio Cultural en noviembre de 2013, Ley 18/2013, de 12 de noviembre, para la regulación de la Tauromaquia como patrimonio cultural firmada por el Presidente del Gobierno y por el Rey de España. Con esta aprobación, en un futuro se solicitará a la Unesco para incluya la Tauromaquia entre los Patrimonios Inmateriales de la Humanidad.

La fiesta taurina, para su información, consta de una gran variedad de actividades y modalidades diferentes, desde una simple capea, hasta una corrida de toros, pasando por toro en cuerda, toros embolados o de fuego, etc, y todas, absolutamente todas, están incluidas en esta ley que las protege.

No me voy a molestar en pormenorizarles en las grandísimas ventajas del ecosistema y biodiversidad del planeta que tanto defienden ustedes y que se producen gracias a los toros bravos, ni que por gente como ustedes extinguirían una raza única por sus posturas hipócritas, ni parece importarles los miles de millones de euros que la tauromaquia en su conjunto aportan a la economía de este país y que después sirve en parte para pagarles sus sueldos y caprichos, así como los miles de puestos de trabajo que produce. Ni tampoco voy a profundizarles, para no aburrirles, en la gran cantidad de valores y virtudes que conlleva la tauromaquia en todas sus vertientes, tanto la del toro por acometer, y la del hombre o mujer por hacer arte con su valor ante la embestida mortal del animal.

Lo que no tienen claro ustedes, es que en lugar de intentar prohibirlos, su obligación debería ser promocionarlos y defender esta tradición porque la tauromaquia, en todas sus expresiones, forma parte de esta nación y es parte integrante de la cultura popular española, y sus asesores deberían advertírselo.

Por el mismo motivo que ustedes alegan, supongo que el siguiente pasos será prohibir la pesca, donde el pez, primero es atravesado por un arpón o anzuelo y después muere ahogado de una forma que ustedes podrían considerar cruel, así como la caza, donde el animal herido de muerte se desangra hasta fallecer, y además, después los cazadores disecan y cuelgan la cabeza del animalito muerto en sus salones. Del mismo modo, supongo que también prohibirán los circos, los zoos y el Bioparc, donde los animales están obligados a estar fuera de su hábitat natural, o sea que los devolverán a su lugar originario para que se coman entre sí. De la misma forma, supongo que será intención vuestra el prohibir la monta de caballos, ya que al animal se le ha adiestrado y domesticado para soportar un bocado de hierro en la boca, así como una cincha que oprime su cuerpo y unas espuelas que le pinchan para poder dominarlo. Por no decir, de los miles de animales domésticos que disponen los vecinos de sus ciudades, animales que viven esclavizados y sólo pueden salir a la calle a hacer sus necesidades cuando su amo quiere, mientras el toro bravo las hace cuando le apetece, y además, estas mascotas tienen que salir atadas de una correa o cadena, y algunos hasta con bozales. Por no recordares también que a todas estas mascotas domesticas ustedes, y todos los animalistas, están permitiendo que las mutilen operándolas quirúrgicamente para que no puedan procrear. Eso va en contra de la naturaleza misma, y es cruel. ¿O no? Por no hablar de la forma de morir de miles de animales todos los días de una forma cruel y traumática en los mataderos de sus comarcas. ¿También van a poner prohibiciones a todo esto?

Si no toman estas medidas que les emplazo, me estarán demostrando ustedes un oportunismo ridículo y político cara a la galería al querer prohibir solo los toros. Por tener esos cargos no son nadie para prohibir algo que es de todos los españoles. Sólo emplean la ley dictatorialmente a su placer y por un protagonismo más falso que un judas, y perdonen la redundancia. Pero no olviden que estas medidas que ustedes toman pueden tener consecuencias ante la justicia. Tiempo al tiempo.

No olviden señores mandatarios elegidos por el pueblo, que la tolerancia y el respeto por las diferentes expresiones culturales de sus pueblos, ciudades y ciudadano, son fundamentales para una buena salud de la democracia, y rectificar es de sabios. No se puede prohibir por prohibir señor Ribó y compañía, ustedes confunden la ética social con la ética sucia y el bienestar social con el bienestar animal, y están muy confundidos.

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