13 de diciembre de 2015
13.12.2015

Opereta

13.12.2015 | 04:15

Fue Azorín, que se fijaba en estos detallitos, quien puso en boca de cierto labriego aquello de que «hoy las puertas han trabajado mucho», con lo que pretendía D. José que hasta nuestros pelantrines rebosaban arte literario; que la «raza» estaba repleta de genios ocultos entre los terrones; que la pobreza secular y el medio austerísimo habían afilado tanto el idioma que hasta el más zote soltaba sin darse cuenta metáforas como puños. El paleto azoriniano simbolizaba en el trajín de las puertas el de quienes las habían manejado; y hoy nosotros, emulando al anónimo tarugo, decimos que los micrófonos y las cámaras van a trabajar lo suyo en esta campaña electoral, aunque su ajetreo será, probablemente, más postizo que nunca; que habrá en danza una cáfila de instrumentos audiovisuales, pero sólo recogerán humos y ventoleras, visajes y mentirazas, prestidigitaciones y tinieblas de cantidatos con el programa desleído en corrección política y menosprecio.
El paso del tiempo no ha restado calidad a la política nacional „puesto que jamás la tuvo„, pero sí disimulo. Aquí los políticos vienen heredando ralea desde los cortesanos y picarescos tiempos del segundo Felipe; y sin embargo, en las campañas de los últimos lustros daban el pego porque sacaban del buche unos embustes muy trabajados; porque invertían algo de tiempo en practicar la carantoña dialéctica y el aspaviento patético, y eso era una rebañadura de respeto para con la plebe. Hoy, en cambio, no se toman la molestia, y llevan al aire la carpanta de sillón y el afán de momio, la falta de proyecto y la indiferencia pura. Así que parlotearán como posesos pero escamotearán con férrea pertinacia sus auténticas intenciones; harán trabajar a destajo los micrófonos y las cámaras; nos anegarán la existencia con slogans chabacanos y fotografías de almíbar, pero zambucarán con absoluta diligencia el acíbar, que vendrá después con los pactos a traición y la feria de la inacción. Si, como decía Ortega, la política es un fiel reflejo de la sociedad, vienen las elecciones de la red social y el debate a granel, de la imagen espuria y la jerigonza tramposa, del ilusionismo desvergonzado y el sofisma de saldo: un monumento inédito a la vaciedad; una opereta con malos intérpretes y pésimo libreto.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine