28 de diciembre de 2015
28.12.2015

Silencioso y constante

28.12.2015 | 04:15

Así es el riesgo de sequía. Va apareciendo poco a poco, pero de forma progresiva. Suele manifestarse territorialmente primero en aquellos espacios geográficos donde la precipitación suele ser menos cuantiosa, el sureste ibérico. Pero desde ahí, y si las condiciones atmosféricas lo propician, va extendiéndose por el sur y centro peninsular. Y llega a alcanzar las regiones del cantábrico, donde más llueve. Entonces el grado de sequía se torna severo y comienzan a aparecer los problemas de abastecimiento, primero en el campo y luego en la ciudad. Tras dos meses sin apenas lluvia en la práctica totalidad de nuestro país, ha comenzado la preocupación por el agua. Este año hidrológico ha comenzado bajo el signo de la sequía. La sucesión constante de jornadas con anticiclón ha originado una falta de recarga de recursos hídricos en nuestros embalses y acuíferos. Paradójicamente donde antes han comenzado las angustias por esa falta de agua es en las regiones donde las lluvias suelen ser más constantes en estos meses del año, en el centro y norte peninsular. Y estas condiciones van a seguir varios días más. Si atendemos a los pronósticos estacionales (AEMET, NOAA) nos espera un invierno con menos lluvia de lo normal y temperaturas algo más cálidas. En definitiva, una secuencia de sequía ibérica que se va manifestando de manera progresiva. La sequía es un riesgo silencioso y constante. Pero llega un momento en que el silencio toma cuerpo, porque la falta de agua genera inquietud, y alza la voz para manifestar el temor ante la carencia€Y el agua sigue sin llegar. Es la sequía un riesgo tenaz, implacable, que parece no estar, pero está.

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