20 de julio de 2016
20.07.2016

La infancia valenciana sí genera consenso

Los déficits estructurales se han visto agravados por el embate de la crisis económica de los últimos años, cuyos efectos en los derechos de los niños y niñas pueden calificarse de devastadores: el porcentaje de menores en riesgo de pobreza o exclusión en la Comunitat Valenciana es del 34,2 %, un total de 305.886.

20.07.2016 | 04:15
La infancia valenciana sí genera consenso

El pasado jueves, 14 de julio, Les Corts Valencianes aprobaron, por unanimidad, una declaración institucional apoyando un pacto por la infancia en la Comunitat Valenciana. En un momento político en el que los consensos y los pactos parecen algo casi imposible, todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria han dado un paso al frente manifestando su voluntad de firmar, en otoño, ese pacto que blinde los derechos de los niños, gobierne quien gobierne y sea cual sea la situación económica.

Lo cierto es que la situación de la infancia en la Comunitat Valenciana exige un pacto. Como reconoce el propio texto de la declaración institucional, hace más de un cuarto de siglo que la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la Convención de los Derechos del Niño que reconoce a las niñas y niños como sujetos de pleno derecho. Y si bien hemos de reconocer que los niños valencianos han mejorado desde entonces su situación y su marco de protección, también hemos de ser conscientes de que no se ha alcanzado su reconocimiento como ciudadanos de pleno derecho, de que siguen teniendo un limitado protagonismo en las políticas públicas y de que es escasa su visibilidad en el debate social. A todo ello contribuye, sin duda, que los mecanismos y espacios para facilitar la participación de la infancia en las decisiones que les afectan son deficitarios, de modo que su capacidad para ejercer ciudadanía democrática y representar sus intereses es limitada.
Como consecuencia de estos factores de invisibilidad, los déficits estructurales se han visto agravados por el embate de la crisis económica de los últimos años, cuyos efectos en los derechos de los niños y niñas pueden calificarse de devastadores. Así, con datos de 2015, conforme al indicador Arope adoptado en la estrategia de la Unión Europea 2020, el porcentaje de niñas y niños en riesgo de pobreza o exclusión en la Comunitat Valenciana es del 34,2 %, es decir uno de cada tres, o lo que es lo mismo 305.886 menores. Esta tasa es tres puntos superior a la media de España y, en cualquier caso, es escandalosa en un país desarrollado como el nuestro.

No es éste el único indicador que manifiesta la situación de precariedad de los derechos de las niñas y niños de la Comunitat Valenciana: la tasa de abandono escolar temprano (23,4 %; dos puntos por encima de la media de España); el porcentaje de alumnado que a los 12 años ha completado la Educación Primaria (82 %; tres puntos por debajo de la media de España); el alto número de niños que sufren violencia en los ámbitos familiar, escolar o en internet; su difícil acceso a la justicia; los escasos mecanismos de participación... son todos ellos factores que nos muestran la necesidad urgente de intervenir para garantizar que nuestros niños y niñas puedan ejercer, en condiciones de igualdad con los demás ciudadanos, los derechos que les reconocen tanto la Convención de los Derechos del Niño, como la Constitución Española, nuestro Estatuto de Autonomía y la legislación vigente.

Alarmadas por la situación, algunas de las principales organizaciones que trabajan por la infancia se dirigieron a todos los partidos políticos que se presentaban en la Comunitat Valenciana a las pasadas elecciones autonómicas de mayo de 2015 para que se comprometieran a llevar a cabo, tras las elecciones, un acuerdo que, al igual que hizo el Pacto de Toledo respecto de las pensiones y las personas mayores, blindara los derechos de niños y niñas al margen de quien gobierne y de la coyuntura económica en cada momento. Todos los partidos aceptaron el envite y firmaron el compromiso.

De esta forma, bajo el liderazgo de Unicef, Save the Children, Cruz Roja y Cáritas y con la participación de un alto número de organizaciones y expertos, se elaboró un documento base para el pacto que fue entregado formalmente a los grupos políticos con representación parlamentaria el pasado 24 de junio. Es en este marco en el que se incardina la declaración institucional aprobada por Les Corts para materializarlo en el próximo otoño. Todavía no tenemos pacto, pero sí tenemos un borrador y un compromiso político. Estamos en el buen camino. Ya se ha generado el consenso en torno a la necesidad de actuar, a los temas a tratar y al modo de hacerlo. Las niñas y niños de la Comunitat Valenciana, esta vez sí, han generado consenso.

Ahora sólo queda esperar que todos cumplan su compromiso. Nuestros niños y niñas no pueden esperar. El tiempo transcurre de forma diferente en los niños y en los adultos. Para un niño, un año es casi una vida. Los adultos debemos estar a la altura y no desaprovechar esta oportunidad de hacer de los pequeños verdaderos ciudadanos y sujetos plenos de derecho.

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