28 de julio de 2016
28.07.2016

Incendios, maquinaria y personal

28.07.2016 | 04:15
Incendios, maquinaria y personal

Creí que eran nubarrones de tormenta, amenazando por detrás de las montañas cercanas al mar. Planté la silla de los chinos en la arena de la playa dispuesta a meterme en el agua cristalina del Port de Sagunt y aliviar un poco los dolores de mi hombro izquierdo, congelado desde hace ya un mes. Tres avionetas amarillas aparecieron en fila. Volaban temblorosas a baja altura y amerizaban para cargar los tanques de agua y volver a perderse entre las columnas de humo negro que no eran nubes, si no un incendio en un lugar bellísimo de la sierra de Espadà. Los playeros, en vez de disfrutar del mar mirábamos con tristeza el desfile de las avionetas lentas y pesadas. En el horizonte, las columnas de humo se movían desde el oeste hacia el norte a gran velocidad. Una niña le decía a su padre que le daba mucha pena la muerte de tantos árboles. Da pena tanta tragedia cotidiana: los árboles quemados, los refugiados de Libia en playas de Trípoli, nuestros políticos incapaces de acordar un nuevo gobierno, como si anhelaran unas terceras elecciones, agotando más al personal, la posible victoria de Trump en EE UU... menos mal que este año han puesto chiringuitos en las playas. Así, al menos podemos soportar el malestar general de un país sumido en la desgracia neoliberal.

Madre mía, el estado de las tres avionetas me recuerda a las desechadas por el Ejército del Aire en el siglo pasado, que ya es decir. Algo así como lo de la atención sanitaria en el Hospital Clínico, que lo han remozado y decorado muy bonito, pero con falta de sillas de ruedas, de personal médico y sin posibilidad de que te hagan una mísera ecografía para ver el estado de los tendones y te manden a rehabilitación. Con suerte, allá para enero me dan fecha para una resonancia. ¿Quién gobierna aquí las máquinas de alta resolución? ¿Dónde están las modernas avionetas para apagar un incendio forestal? ¿Por qué no suplen las plazas de los médicos jubilados? Me dirán que rece, seguro.

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