El sureste es un desierto

18.09.2016 | 04:15
El sureste es un desierto
El sureste es un desierto

Me cansa cada vez más esta frase, que se ha convertido en un tópico desde hace años, especialmente en las épocas de sequía. Aquí no llueve nunca, esto se está convirtiendo en un desierto. Y con los incendios que han azotado estas semanas a varias localidades del litoral mediterráneo, el tema se ha hecho recurrente. Nos quedamos sin árboles, esto es un desierto... Lo escuchamos cada vez más por la calle. Y no es verdad.

El territorio del sureste ibérico, y podríamos decir lo mismo del conjunto de la fachada mediterránea, está cada vez más verde. Así lo señalan los últimos inventarios forestales de España. Las hectáreas de bosque han crecido en los últimos cuarenta años en todo este territorio. Hemos perdido, eso sí, superficie de cultivos. Y en su lugar el matorral y el arbolado mediterráneo ha ido colonizando, lenta pero progresivamente, estos espacios. El resultado es que ni Alicante, ni Murcia, ni Almería, por citar las tres provincias que siempre se han tenido como la «antesala del Sahara», se han desertizado. Otra cosa son los problemas locales o comarcales de erosión, que sobre estos sí que hay que actuar, con medidas de regeneración de laderas. Y son muchas las hectáreas afectadas por la erosión. Pero esto no es un desierto. Ni antes ni ahora. Ni lo será en las próximas décadas, de este siglo y de los venideros. Y por cierto, los espacios recientemente quemados de nuestro territorio no se deben tocar. Por supuesto, urbanísticamente, como algunos desearían. Pero tampoco ecológicamente. Que la vegetación se regenere por sí sola. No forcemos el proceso con repoblaciones costosas y de escaso efecto.

El bosque mediterráneo es uno de los más vigorosos del mundo. Lo hemos visto en las últimas décadas en este «desierto» surestino. Y no va a ser menos en estos espacios salvajemente calcinados.

jorge.olcina@ua.es

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