27 de septiembre de 2016
27.09.2016

Solas

27.09.2016 | 04:15
Solas

Publicaba este diario esta semana que un informe judicial constata la regresión entre trabajo y familia y cómo el peso del cuidado de los hijos sigue recayendo en las mujeres. No hay conciliación. Subrayaba, además, que la mayoría de conflictos entre empresarios y empleadas se producen por reducción de jornada o excedencias en la C. Valenciana. Conflictos porque si se reduce la jornada para cuidar de los hijos, es evidente que el horario no puede definirlo el empresario de 16:00 de la tarde a 21:00 de la noche, por ejemplo, que es cuando lo tienes que recoger de la guardería, que cene y acostarlo a dormir. Y no tienes a nadie que lo cuide, me siguen, ¿no? Lo lógico sería trabajar por la mañana. Lo lógico. Y ahora es cuando se entienden titulares de noticias donde un empresario pide para dar empleo que no tengas hijos o disponibilidad horaria. O si tienes en breve planes de ser madre (para escoger a otra candidata). No se pone fácil.

Sigue diciendo el CGPJ, autor del informe, que en la C. Valenciana sólo el 5,8% de permisos para el cuidado de los hijos que tuvieron que reducir jornada fueron solicitados por hombres. Mucha diferencia.

Precisamente, en esta autonomía el 47% de las familias monoparentales vive con menos de 600 euros el mes. Otra noticia de esta semana. Y son mujeres. Y lo hacen todo solas. Llevarlos al colegio, recogerlos, los libros, los deberes, las excursiones extraordinarias que casi cada mes los centros se empeñan en organizar, las actividades extraescolares, la ropa, la comida. Demasiada carga para poder conciliar el sueño cada noche. Solo hace falta que nadie ayude a conciliar nada más. Que no se pueda optar a un trabajo por el cuidado de un hijo.

Por si faltaba algo, el salario medio en la Comunitat es un 10% inferior a la media nacional. No creo que se trabaje menos horas a cambio, ni con menos productividad. Pero se cobra menos. 168 euros menos de media al mes en comparación con la media de salarios del resto de España. Y esa precariedad de sueldo impide que mejoremos nuestro nivel de vida, que se pueda tener ayuda con los hijos o en el hogar. Especialmente, las mujeres que están solas y donde el empresario no hace nada por que puedan conciliar.

Trabajar menos horas y cobrar menos, trabajar más para también cobrar menos, reducir jornada para trabajar en horarios que no solucionan nada, seguir cobrando menos que la media, ¿cómo podemos?

Hace poco más de un mes leía en una carta del departamento de personal de una institución pública que se prohibía que un niño fuera al trabajo de su madre, su horario es de mucha y amplia disponibilidad y en lugares públicos, por conciliación laboral, y que se podría avisar a los Servicios Sociales. ¿Conciliación? Definan la palabra.

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