20 de noviembre de 2016

No se acabó la rabia

Otro 20 de noviembre sin pena de gloria salvo las misas que se como siempre, y en las iglesias de siempre se dedican al eterno descanso del alma de Fco. Franco, o ya simplemente Fco. (así se intenta camuflar la misa mensual que se le dice en la Catedral de Valencia)

20.11.2016 | 04:15

Otro 20 de noviembre sin pena de gloria salvo las misas que se como siempre, y en las iglesias de siempre se dedican al eterno descanso del alma de Fco. Franco, o ya simplemente Fco. (así se intenta camuflar la misa mensual que se le dice en la Catedral de Valencia) sin averiguar si sirven para algo porque los asesinos, o amigos y encubridores de asesinos, que yo sepa van todos al Infierno y no hay tratado de extradición con el Cielo.

Hoy, 41 años después siguen en pie centenares de vestigios franquistas en cementerios, parroquias, calles y Cuadros de Honor; son los restos del primer asalto a la Memoria que asoló España entera tras la victoria franquista, la gran operación memorialista que no reparó en gastos llenando pueblos y ciudades de monumentos, calles y menciones de honor a sí mismos en aquella España del hambre. No tuvieron escrúpulos ni reparo en borrar todo lo que no les era grato€ a partir de entonces para figurar en los lugares de honor se tenía que ser o haber sido franquista; no hubo sitio ya para exponentes artísticos o culturales y si lo hubo tenía que ser para gente vinculada con los valores de los golpistas.

Quedan monumentos de aquellos en cementerios como el de Sagunto o Foios, en plazas como la de Hondón de los Frailes, donde su Corporación Municipal se topa todos los días con un monolito blanqueado para ocultar el escudo franquista€ centenares de calles que lentamente van desapareciendo, con ejemplos tan curiosos como La Yesa, donde su Ayuntamiento sigue oficialmente ubicado en la Plaza del Caudillo, a la que conducen las calles de Jose Antonio y Calvo Sotelo, y que ni se ha dignado contestar a la petición que le formulamos para su retirada€ o las múltiples calles dedicadas al aviador Franco (hermano del dictador felizmente desaparecido cuando venía a bombardear ciudades valencianas) que incluso Corporaciones progresistas no aciertan a eliminar€

Por no hablar de los casi 150.000 españoles desaparecidos que aún siguen tirados por miles de fosas, barrancos y cunetas€
No citaré entero el refrán por si alguien se ofende, pero queda la rabia; queda la pátina de normalidad con la que se sigue cubriendo el franquismo anormal y su Memoria implantada a golpe de decreto y culatazos. Las derechas españolas, nunca desnazificadas, retiraron el retrato de Franco del balcón, pero muchos lo tienen en la mesita de noche y lo notas en el enfado súbito que les sale cuando tratamos de estos temas: ellos son demócratas, pero no hay que mentar lo que hicieron sus abuelos; no hay que retirar los honores públicos a su memoria porque es reabrir heridas€ pero tampoco dárselos a los que nunca los tuvieron ni sacarlos de las cunetas porque "cuesta mucho".

Nosotros seguiremos dando "la murga" a quienes encuentran la felicidad en el olvido de los demás, con la Ley, para que un día no haya necesidad de escribir artículos como este.

Matías Alonso Blasco
Coordinador
Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica

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