01 de junio de 2017
01.06.2017

Que no te den Trump por liebre

01.06.2017 | 04:15

Con Donald Trump empezó todo. Hoy el periodismo está de moda en todo el mundo, como quizá nunca lo estuvo desde el Watergate. En los últimos años la crisis, el cambio de modelo con la irrupción de internet y el todo vale de las redes sociales hicieron tambalear a algunos de los grandes medios de la prensa tradicional. Pero todo dio un giro con la elección del demagogo Trump como presidente de los Estados Unidos. Su campaña a base de medias verdades o, directamente, de mentiras (lo que ahora se conoce como postverdades) hizo saltar las alarmas. Todas las miradas se volvieron hacia la prensa, da igual que sea de papel o de web.

Ya nadie tiene dudas de que, si quiere una información fiable para comprender el mundo en que vive, tiene que dirigirse a las grandes cabeceras de referencia en su comunidad. Son las únicas que garantizan con su prestigio ganado durante años que sus noticias están contrastadas por profesionales, que la opinión va separada de la información y que sus errores se deben exclusivamente a fallos humanos, que nunca son intencionados y que se rectifican en cuanto se detectan. Justo lo contrario que las redes sociales o las múltiples webs dedicadas a difundir mentiras entremezcladas con rumores y cosas más o menos reales.

Esta vuelta al periodismo ha disparado las suscripciones a las webs de los grandes periódicos. Hasta hace apenas un año muy pocos veían como algo natural pagar por las noticias que leían en sus móviles o en sus ordenadores. La web era un mar inmenso donde entre otras muchas cosas se podían leer noticias. Y si alguien quería cobrar por ello, todo se solucionaba buscando otra página web gratuita, aunque su información fuese menos fiable, aunque hablase de otra cosa que en realidad no te interesaba, aunque lo que contase fuesen tonterías. Solo era un entretenimiento, una forma como otra cualquier de pasar el rato. Y, por lo tanto, mejor gratis.

Ahora ya no. La campaña electoral estadounidense hizo ver a muchas personas que los periódicos daban información, análisis y opinión imprescindibles para entender el mundo y que no te den Trump por liebre. Y que eso se paga, y que es rentable pagar por ello. Igual que quien quiere ver "Sálvame" tiene la televisión gratis en abierto, pero quien desea ver las mejores series o películas de estreno se abona a una plataforma de pago o a Netflix. O como quien quiere escuchar la mejor música cuando y donde le apetezca y se apunta a Spotify o a otro de los muchos servicios similares que hay en el mercado.

El primer trimestre de 2017 ha sido el mejor de la historia en suscripciones digitales para "The New York Times", con 308.000 nuevos abonados. Ya tiene 2,2 millones de suscriptores. Con otro perfil de lectores, "The Wall Street Journal" logró 305.000 nuevos lectores de pago el último año. "The Washington Post" aumentó un 30 por ciento el número de abonados digitales solo entre noviembre y enero, en menos de tres meses tras la elección de Trump. El periodismo, en papel, en la web o con la tecnología que sea, vuelve a estar de moda.

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