MARCOS VELA FERRER
Lamentablemente vemos que después de que la Conselleria de Educación dejara en manos de las empresas privadas el servicio de comedor escolar y cocina, con la gestión por parte de los centros escolares, nos encontramos que ahora hay que darles prácticamente una especie de gratificación o comisión por la cesión del servicio, o ¿es que de verdad piensan que les deben de pagar por esa gestión una comisión? Esto puede traer malas consecuencias: por un lado, que nuestros hijos no estén lo suficientemente atendidos en horario de comedor por falta de personal, en el patio, en el comedor, etc. Al mismo tiempo en las cocinas también cada vez hay menos personal.
Esto a corto o largo plazo podemos pagarlo muy caro: accidentes sufridos por el alumnado así como accidentes laborales padecidos por los trabajadores por el enorme estrés al que están sometidos; un ejemplo: a estos profesionales ahora mismo les están recortando los horarios, etc.
También puede producirse una mala alimentación por la integración en los menús de más productos precocinados por ser de más bajo coste para estas empresas y abaratar la mano de obra al ser mas rápida la elaboración de los menús.
Los centros escolares han hecho del sistema de cesión del servicio de cocina y monitores una forma de autofinanciación por la vía rápida, ya que en la mayoría de los casos la conselleria no desembolsa lo suficiente para poder atender los gastos en materiales, pagos por servicios, mantenimiento, becas, etc.; decir también que la media de pago es de tres meses como mínimo para los centros escolares, por lo tanto, no tienen otra forma de financiarse, hasta que la conselleria se digna a repartir lo que le corresponde a cada centro escolar, y todo esto mientras que esta misma conselleria destina más del doble del presupuesto de nuestra educación a sufragar los colegios privados, es decir, los denominados colegios concertados.
Mientras, no hay suficiente dinero tampoco para hacer nuevos centros y sí van metiendo cada vez más alumnos en aulas prefabricadas. En los que hoy funcionan nos encontramos con superpoblación en las aulas; atendiendo a esto los docentes también tienen muy difícil el poder dar a los alumnos la atención que necesitan, añadiendo también que hoy por hoy existen numerosos alumnos que necesitan de mayores atenciones y cuidados por diferentes características o circunstancias.
Todo esto se resume en que en menos de una década es muy probable que nos encontremos con alumnos con sobrepeso e hipertensos, accidentes no controlados de los alumnos y los trabajadores de los comedores, mayor precariedad laboral en el sector servicios, menos profesionalidad, una masificación en las aulas o centros, unos colegios privados que nosotros habremos costeado y que en ningún momento serán patrimonio del pueblo, y una incontrolada gestión de nuestros impuestos por parte de los políticos de turno.
* Miembro de la Ejecutiva de la Federación Comercio, Hostelería y Turismo de CC OO-PV.