VICENTE AUPÍ - EL COMENTARIO
Estos días tenemos un par de protagonistas destacados en el firmamento. El primero es Marte, al que ya se esperaba. El planeta rojo lleva semanas aumentando de brillo, y seguirá haciéndolo hasta diciembre, cuando alcance la oposición al situarse, respecto a la Tierra, en el lado contrario al del Sol. Está en la constelación de Gemini, los Gemelos, no lejos de Orion, y es perfectamente reconocible de madrugada por su intenso brillo rojizo. Su aparición de este año, que le sitúa muy alto sobre el horizonte, debe ser similar a algunas de las que en la antigüedad llevaron a los astrónomos a hablar de los planetas como astros errantes, ya que con el paso de las semanas se mueven y cambian de posición sobre el fondo de estrellas. El otro protagonista también es un astro errante, pero con cola: el cometa P/17 Holmes, que hace unos días estalló de forma inesperada, aumentando su brillo extraordinariamente. Pese a la Luna llena, brilla como una estrella de primera magnitud en la constelación de Perseus. Se puede ver con prismáticos, pero es aconsejable usar una carta de localización de las que están disponibles en internet.