JUAN ANTONIO BLAY
Tenemos a la vicepresidenta primera del Gobierno, ministra de la Presidencia y portavoz del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, como cabeza de lista del PSOE por la circunscripción de Valencia para las próximas elecciones generales. ¿A quién ponemos de número 2?». La frase ha sido pronunciada por una persona que pertenece a la actual gestora del PSPV. La misma interrogante, con algún matiz que otro, se plantea en el entorno de la propia candidata, quien ha aterrizado en el Cap i casal de forma discreta pero con la intención de ejercer mando en plaza hasta que se cierren las urnas el próximo 9 de marzo del próximo año. Dado que no es una cuestión menor en Blanquerías, en Moncloa y hasta en Ferraz, sin que este orden establezca una jerarquía establecida, se están haciendo todo tipo de cábalas; incluso algún que otro comentario desenfadado estima que las sugerencias serán bienvenidas: perfil de marcada trascendencia social, preferentemente sin excesivo marchamo orgánico o hasta un independiente con un compromiso contrastado con las siglas. ¿Tal vez del mundo universitario?
La respuesta está tan en el aire en estos momentos que hay quien ha sugerido que para no complicarse la existencia bastaría con que corriera la lista, de forma que Ciprià Ciscar subiría al segundo puesto y así sucesivamente. En fin, pese al consabido «ahora no toca» ésa es la incógnita que reconcome a las filas socialistas, tanto en la Villa y Corte como a orillas del cauce del Turia.
En la acera de enfrente el panorama no anda mucho más despejado. En el PP también buscan su propio número 2, toda vez que la alcaldesa Rita Barberá tiene todos los boletos para ser impuesta -Rajoy dixit- como la cabeza de lista para detener el impacto de la vicepresidenta Fernández de la Vega. «No se sabe a ciencia cierta quién ocupará esa plaza», explica un veterano miembro del PP valenciano experto en este tipo de asuntos. ¿Será Esteban González Pons la apuesta del presidente Camps o es posible que vaya una segunda mujer como número 2 y eliminar el efecto de la caída de la lista de las zaplanistas Susana Camarero y Asunción Oltra?; ¿apostará Camps definitivamente por Madrid enviando a González Pons y al conseller Camps con la misión de controlar el grupo parlamentario popular de la próxima legislatura?
Del fatídico número 2 sólo se salva la lista socialista por Alicante, con Leire Pajín como fija tras el ministro Bernat Soria. Pero queda por saber quién será el número dos en la candidatura de los populares, tras el imperecedero Federico Trillo. Lo mismo pasa en la candidatura de Castelló: los zaplanistas Fernando Castelló y Miguel Barrachina pugnan por agarrarse tras Juan Costa y Carlos Fabra, aseguran tirios y troyanos, no ha dicho todavía esta boca es mía; tampoco el propio Costa, estrella emergente en Génova 13. En esta circunscripción los socialistas tampoco han despejado la incógnita de qué mujer acompañará como número 2 a Jordi Sevilla. La actual diputada Antonia García quiere seguir, pero hay quien apuesta por colocar a una cara nueva; en este caso las posibilidades están en manos de una ruleta que no se sabe en qué nombre se va a detener ni en qué comarca. La situación está tan en el aire que los puestos para competir por un escaño en el Senado, otras tantas veces menospreciados, están subiendo en la cotización, lo que ha puesto de los nervios a los actuales propietarios de las actas senatoriales.