VICENTE AUPÍ - EL COMENTARIO
En las comunidades mediterráneas tenemos una especial sensibilidad hacia los riesgos meteorológicos otoñales. Cataluña, Baleares, la Comunitat Valenciana, Murcia y Andalucía sufren de forma tan reiterada temporales de lluvias intensas en esta época del año que es cierto que se trata de una de las zonas climáticamente más singulares, no sólo de España, sino de todo el Mediterráneo. Pero esa certeza no excluye riesgos en otras zonas del Estado, como prueba lo sucedido en Badajoz el 6 de noviembre de 1997 -el martes hizo 10 años-, cuando un violento temporal se llevó por delante 25 vidas. Estos días también debemos recordar otro episodio histórico: el del 6 al 8 del noviembre de 1982 en Andorra y las vertientes pirenaicas de Cataluña y Aragón. En poblaciones catalanas como Balaguer difícilmente olvidarán la avenida del Segre. Quizá en noviembre el número de episodios es menor que en octubre, pero muchos de ellos han sido de magnitud catastrófica.