EDITORIAL
El PP y el PSPV cerraron ayer un acuerdo para terminar con la interinidad que durante más de un año ha vivido una de las instituciones de las Comunitat: José Cholbi, veterano parlamentario, será el nuevo síndic de greuges. Se pone punto final así al período en que Emilia Caballero ha dirigido la Sindicatura tras la salida de Bernardo del Rosal. A lo largo de estos meses, la síndica en funciones ha adoptado toda una serie de iniciativas críticas con el Consell que no conseguía encontrar un candidato de consenso aceptable por la oposición. De hecho, algunos de los nombres que en su momento llegaron a considerarse, lejos de suscitar acuerdo, aumentaban aún más las diferencias.
Ahora, y precisamente tras una de las actuaciones más rotundas de la síndica, a raíz del escaso cumplimiento de la Ley de Dependencia, llega el pacto en torno a Cholbi. Se trata de una figura apreciada en la bancada parlamentaria socialista, con una larga trayectoria política y con reconocidos gestos de sensibilidad social en su desempeño. Queda por comprobar, a partir de este momento, si en el ejercicio de su nuevo cargo es capaz de hacer gala de la independencia que se le supone al alto comisionado para la defensa de los ciudadanos ante la Administración.
Por otra parte, resulta especialmente satisfactorio que los dos grandes partidos hayan sido capaces de ponerse de acuerdo a pesar de la tensión existente entre ambos. Y, sobre todo, si se fija la vista en Madrid, donde el enfrentamiento ha ido más allá de la lógica discrepancia y mantiene bloqueadas instituciones fundamentales, como el Tribunal Constitucional o el Consejo General del Poder Judicial. La Comunitat Valenciana podría ser en este caso también ejemplo para buscar acuerdos suprapartidarios.