PEDRO DE SILVA
Han coincidido la visita a Ceuta y Melilla del Rey de España y la celebración por el de Marruecos del aniversario de la marcha verde. Esto mueve a una reflexión. El primer viaje del Rey, en 1975, con Franco moribundo, fue al Sahara, justo antes de la entrega del territorio a Marruecos, tras la marcha verde. Aquella subida a la red se justificó en la necesidad de una retirada honrosa y digna.
Es totalmente seguro que con Ceuta y Melilla no va a ocurrir nada parecido, pero esta subida a la red del Rey podría ser el preludio de algo en la dirección contraria al viaje. Desde luego no habrá resfriado en la relación fraterna (o filial) entre ambos reyes. Aunque el Gobierno dirige la política exterior, y prepara los mensajes reales, un Borbón es un Borbón, dicho sea con tanto respeto al Rey como a la historia. ¿Es la visita una ficha movida en una jugada larga de estrategia?