VICENT PALACÍ
La noticia no puede ser mejor: el conflicto por la recepción de la TV3 se resuelve con la adjudicación a la Comunitat Valenciana de dos nuevos multiplexores de TDT de ámbito autonómico. Dicho de otra manera: la Generalitat consigue ocho nuevos canales de televisión autonómica, que se suman a los cuatro ya existentes.
Sin duda, un éxito del conseller de Presidencia, Vicente Rambla, que ahora deberá administrar sabiamente, puesto que con tres multiplexores de cobertura autonómica -que no es otra cosa que 12 canales de televisión y otros 3 para la transmisión de datos y soluciones de interactividad- la Generalitat dispondrá de un margen de maniobra sin precedentes para generar mercado audiovisual autóctono, potenciar de manera sobresaliente la proyección exterior de Televisió Valenciana y abrir el camino para que todas las televisiones autonómicas se puedan sintonizar desde cualquier rincón de España.
La nueva situación invita a reflexiones y a aportaciones para la mejor administración de los recursos televisivos con los que se contará en breve, cuando se materialice vía Consejo de Ministros, que efectivamente se adjudican a la Comunitat Valenciana los dos nuevos multiplexores con sus frecuencias respectivas.
Actualmente, la capacidad del multiplex autonómico valenciano se la reparten TVV (con los programas de Canal 9 y Punt 2), Las Provincias TV y Popular TV.
A nuestro entender, Televisió Valenciana debería gestionar un multiplex completo: 4 canales/ programas y un canal de datos. Para ello, debería crear dos nuevos canales temáticos que además de servir para rentabilizar los recursos disponibles aportarán a la Generalitat cartas nuevas para cuando llegue el momento de intercambiar programaciones con las comunidades autónomas vecinas.
El segundo multiplex podría estar integrado por emisoras privadas. En él estarían las actuales adjudicatarias (LPTEVA y Popular TV) y las otras dos que ganasen los concursos que en su día convoque el Consell.
El tercer multiplexor (y el cuarto si fuera necesario) podría convertirse en una plataforma digital de nuestras televisiones vecinas, cuyos gobiernos autonómicos acepten la reciprocidad de difusión de señal en sus respectivos territorios. Por ejemplo, a través de este tercer multiplex valenciano se emitiría la señal de la televisión autonómica de Aragón, siempre que el Gobierno aragonés aceptase distribuir en su territorio la programación de Canal 9 -o en su caso, del paquete de programas que preparase TVV, para su promoción exterior. Lo mismo, con Castilla-La Mancha, Murcia, Baleares y Cataluña.
En este intercambio de cartas nada impide que en la Comunitat Valenciana se sintonicen dos, tres o los cuatro programas de TV3 si en Cataluña se distribuye en igualdad de condiciones la señal de los dos, tres o los cuatro programas con los que debería contar TVV.
Hoy por hoy, Televisió Valenciana puede ofrecer los programas de Canal 9 y de Punt 2, por lo que el intercambio inicial sería el 2 x 2 (dos por dos), pero la aspiración debería ser la del multiplex completo: 4 x 4, de ahí que la resolución del denominado conflicto de TV3 no ofrece más que oportunidades para Televisió Valenciana.
Esta posibilidad, para el caso valenciano, significaría multiplicar por tres el margen de audiencia de Canal 9. Al potencial de audiencia natural que aportamos los casi 5 millones de valencianos se sumarían más de 7 millones de catalanes, 1,3 millones de aragoneses, 1,4 de murcianos, 2 de castellano-manchegos y el millón de habitantes de las Baleares.
Este multiplex -como todos - dispondría de una capacidad de transmisión de 20 Mb/s y reserva 4 Mg para cada canal/programa y otros 4 para la transmisión de datos. La capacidad, por tanto, seguiría siendo limitada, pero técnicamente se podría aprovechar su potencia para emitir cinco canales de televisión, prescindiendo de parte del margen reservado a los datos.
Pero además, técnicamente nada impide al Ministerio de Industria adjudicar nuevos multiplex -el cuarto que comentaba antes, o el quinto si fuese necesario-, porque en el fondo lo que acaba de abrir el Gobierno valenciano con esta resolución del conflicto de TV3 es la vía para el intercambio total de todas las televisiones autonómicas en toda España; o lo que es lo mismo, convertir las televisiones regionales en nacionales; o mejor expresado todavía, dar libertad a todos los españoles para que en sus respectivos territorios tengan la opción de sintonizar cualquier emisora autonómica.
Al fin y al cabo, es lo que ya sucede con las plataformas de televisión por satélite: ¿por qué no distribuir por tierra -señal terrestre de TDT- lo que también viaja por satélite o por internet?
*Consejero delegado de Auriba Comunicació i Tecnologia.