MARTÍN PACHECO
Es posible que yo lo haya entendido mal, a fin de cuentas, sólo sé del tema las cuatro frases que recogen los periódicos, pero la propuesta de González Pons, tras el escenario de las próximas elecciones generales, es la siguiente: si gana «suficientemente» el PSOE, gobierna el PSOE; si lo hace el PP, gobierna el PP, y si los resultados son «indecisos», gobierna una «coalición» o pacto entre PSOE-PP. Así las cosas, creo que podríamos ahorrarnos las elecciones: directamente podrían repartirse el pastel o establecer una especie de alternancia sin otros simulacros de consulta. En el cole, en la asignatura de Educación para la Ciudadanía, me dijeron que la democracia representativa es un procedimiento que se rige por el principio de la mayoría, pero también por el derecho de la minoría a influir en la mayoría y a convertirse en mayoría mediante compromisos y pactos democráticos (valga la redundancia). La propuesta de González Pons tolera la existencia de las minorías, pero les niega la esencia. Pero, además de un procedimiento, la democracia es también un sistema de derechos y, en este caso, como ciudadano con derechos (valga la redundancia), su propuesta me plantea un falso dilema, una falacia: reduce las opciones que se analizan sólo a dos y me obliga injustamente a elegir entre ellas. Porque otras alternativas son posibles, deben serlo.
M.ª Teresa Fernández de la Vega (de València) tiene un morro que se lo pisa: no sólo viene mucho por Valencia (valga la redundancia), sino que encima quiere que la saquen en Canal 9. ¡Cuánta razón tienen los cargos institucionales del PP al acusarla cuando viene y porque viene!
A veces, al horror del delito, hay que añadirle la desfachatez del delincuente: el verdugo que quiere ser visto como víctima, el individuo que quiere verse libre, pero irresponsable. «No sé lo que pasó, no sabía dónde estaba ni qué hacía», dice el marido que quemó viva a su mujer en Puertollano. Lo cierto es, sin embargo, que tuvo que comprar la gasolina, rociar con ella a la víctima y tentarse el cuerpo buscando la caja de cerillas.
Repitan conmigo hasta convencerse: que dos hechos se sucedan, no significa que estén causalmente relacionados. Que Svetlena apareciera en un programa-sorpresa de Antena 3 no tiene nada que ver con que su ex pareja la degollara cuatro días después. Repítanlo hasta la náusea.