CÉSAR CAMPOY
No hay mal que por bien no venga, que dijo el Caudillo. Y, el sábado, en Canal 9, el dicho tomó forma en beneficio de otra figura batalladora de nuestra historia. Y, precisamente, merced a otra contienda, la llamada guerra del fútbol. Y como al final fue Telecinco quien, por obra y gracia de Sogecable, emitió el partido de la noche, en Canal 9 no hubo balompié y decidieron programar, finalmente en prime time, el documental Jaume I, el rei dels valencians. Acertada decisión, sin duda, para un trabajo digno y riguroso (menos mal que no se tuvo en cuenta la cantidad de sandeces que han salido, últimamente, de boca de algunos políticos metidos a revisionistas de la historia), que, entre otras cosas, sirvió para que nos reencontráramos con un viejo profesional de la casa, Joan Llobell (no se considere esta mención especial un desaire al resto del equipo), ejemplo claro de que muchos de los periodistas de TVV que siguen estando desaprovechados y condenados a perseguir consellers y ofrecer noticias luctuosas y/o banales, cuando les brindan la (contada) oportunidad, demuestran que otra tele es posible y que nos la estamos perdiendo. Y, a vueltas con la historia, celebrada ha de ser también la nueva etapa de una de las series documentales más veteranas de Punt 2: La finestra. Conducida por Maria Josep Barberà, desde hace un par de semanas se centra en algunos de nuestros monumentos con más solera. Comenzó con la Lonja de Valencia; continuó, esta semana, con la plaza de toros de Alicante, y por venir están la catedral de Segorbe, la basílica de Elx, l´Almodí o Santa Maria de Castelló. Todo ello, a partir del estilo fresco que siempre ha caracterizado este formato. Para grabar, coleccionar y visionar cuando apetezca. Si no lo ha hecho todavía, aún está a tiempo. Y ya que andamos con recomendaciones, y en otro orden de cosas, si tienen unos minutos déjense caer por worldtv.com/rtvv_manipula y échenle un vistazo al «editorial» del Parlem clar de hace unas semanas. Prepárense, que también es histórico. No se puede explicar. Hay que verlo para creerlo.