Lo del sábado noche en Cheste fue una auténtica encerrona. Hace meses que se sabía que iban a ser 80.000 las personas que acudirían al concierto de Héroes y que, por tanto, sería necesario un dispositivo especial de acceso al circuito Ricardo Tormo. Pero está claro que los conciertos de rock no son una de las prioridades del actual gobierno de la Generalitat. Sólo me alegro por una cosa: mucha gente venida de otros puntos de la península se ha dado cuenta de que Valencia no está tan avanzada como algunos nos hacen creer. Que si el oceanográfic más grande de Europa, que si la F-1, que si la Copa América... pues toma, ahora también seremos conocidos por organizar los atactos más grandes del mundo. Ay, señor, señor, otro gallo cantaría si el sábado Bunbury hubiera sido el Papa.