J. D.
No les importa pasar calor durante una larga tarde. Tienen una palabra como objetivo: trabajo. La oportunidad la proporciona el Festival Internacional de Benicàssim. Más de 4.000 jóvenes hicieron cola ayer en la calle Bayer de Benicàssim para asistir a la selección de trabajadores del FIB. Era una selección exclusiva para trabajar detrás de las barras en los diferentes escenarios.
«Vengo desde Murcia y necesito trabajo. Ya no me queda paro y necesito trabajar donde sea». En años anteriores, la mayoría de jóvenes querían trabajar para pasar un verano más desahogado y, de paso, asistir a los conciertos. Este año en la agenda se ha colado la crisis y la necesidad de recurrir a cualquier puesto de trabajo que se ponga a tiro. En la cola catalanes, murcianos, aragoneses, manchegos y de la Comunitat Valenciana. «Nos hemos enterado por la página web y por amigos y nos hemos venido».
Los requisitos para poder trabajar son básicos: «Experiencia en las barras y, a ser posible, conocimientos de inglés porque una buena parte del público será extranjero», según señalan los responsables de la selección. Los seleccionados tendrán ante sí tres o cuatro días de trabajo, con una jornada laboral de unas nueve horas. «Les vendrá a salir a unos siete euros la hora y podrán llegar a trabajar hasta diez horas». Los turnos de trabajo se iniciarán a las 16h y finalizarán pasadas las ocho de la mañana. Todos los seleccionados tendrán la oportunidad, además, de asistir a los conciertos sin cargo alguno. Quien trabaje a tiempo completo podrá llegar a sacar unos 240 euros. «Yo he trabajado en pubs y en otros festivales, así que espero que me seleccionen». Es el testimonio de una catalana con una dilatada experiencia en este tipo de eventos. Acude a la llamada de cada festival que se lleva a cabo en España. Sabe que escuchará música, que dormirá poco y que, de paso, conseguirá unos ahorrillos.
Los responsables de la selección aseguran que «es el año en el que hemos recibido más solicitudes, sin duda». De hecho, ayer por la tarde estaban sorprendidos al ver las colas que se formaron en torno al Casal Jove de Benicàssim. «La verdad es que aunque había 4.000 solicitudes pensábamos que muchos no hubiesen acudido». Currículum en mano poco a poco iban entrando. La selección comenzó a las 16h y se prolongó durante toda la tarde. En grupos de cinco personas se iba realizando la criba. En la web del festival sabrán si han sido o no seleccionados.
Influye el haber trabajado en ediciones anteriores. Además de las 800 personas para las barras, el FIB necesita una gran maquinaria humana. Más de 2.200 personas para el montaje de los escenarios, las carpas, los equipos de sonido, la iluminación, el control de las zonas de aparcamiento. Un revulsivo musical y económico para Benicàssim. Durante los tres días principales del festival se espera una afluencia de 50.000 personas. Desde los 18 hasta los treinta y tantos. Los que buscan trabajo en las barras son jóvenes. Otros que nunca lo hubiesen pensado, se han sumado a los demandantes.