JORDI RUIZ
«Este es el último numerito. No se lo voy a tolerar más en este pleno. Todos los días está con la misma musiquita y el tono no me gusta». Carlos Fabra detalló a continuación que ha recurrido a los servicios jurídicos de la diputación para encontrar base legal a su decisión de retirar la palabra a Colomer cada vez que hable del «caso Fabra» en el pleno. La justificación es que es un asunto ajeno a la institución provincial.
Era el primer debate entre ambos políticos desde las europeas. Pese a la amplia victoria del PP –que se encargó de recordar Fabra–, el portavoz socialista no se arrugó y volvió a incidir en las causas judiciales que afectan al líder provincial. De nuevo aprovechó el turno de ruegos y preguntas, al final del pleno, para pedir la dimisión del presidente.
«Esta cita electoral no preguntaba ni por usted ni por mí, no era un plebiscito», aseguró Colomer, quien recordó a Fabra que «no ha dado la cara como candidato». «Desde que estalló el caso Fabra usted se ha presentado escondido, acurrucado en la lista de ´Alberto alcalde´. Usted está igual de imputado que antes. Anticorrupción le sigue acusando de participar en una novela de miedo. No haga una interpretación errónea de las elecciones», proclamó.
El socialista recordó las palabras de Fabra en la noche electoral en las que expresó las ganas de «ver la carita» a Colomer en el pleno. «Como si no nos conociéramos. Usted es Carlos Fabra, un presunto delincuente. Yo soy Francesc Colomer, portavoz del PSPV. Le pido que por dignidad abandone la presidencia de la diputación. Digan lo que digan las europeas, usted no está legitimado para seguir», aseveró.
La respuesta de Fabra fue contundente. Acusó de Colomer de ser «un bronquista nato». «Usted pedía el voto para regenerar la política y ha recibido un vapuleo en las elecciones. Hablaba de acabar con el caciquismo y resulta que el caciquismo no cae con los votos, sino el comunismo. Es un auténtico fracaso, está cuestionado por los suyos. Es el alcalde de un pueblo donde no le respaldan. Políticamente está muerto», señaló.
Y matizó al portavoz socialista: «Yo no soy un presunto culpable, soy un presunto inocente». También señaló que fue cabeza de lista en las autonómicas de 1995 y 1999 por Castelló –antes de que estallara el «caso Fabra»– «y sacamos más votos que nunca». «Usted no ha ganado nunca, siempre ha necesitado el apoyo de otros partidos políticos», sentenció.