La selección española de waterpolo cayó derrotada ante Serbia por 7-6 en los penaltis tras empatar 7-7, colgándose la medalla de plata en los Campeonatos del Mundo de Roma 2009, en una final muy igualada. El partido comenzó con una selección de Serbia muy enchufada que se adelantó en el marcador en las primeras jugadas del encuentro, aunque luego empató Xavi García de penalti. Sin embargo, la gran estrella de los serbios, Udovicic, respondía a la reacción española con dos goles. Pero el combinado español no bajó los brazos y Xavi García marcaba de tiro lejano a falta de un segundo para el final del primero (3-2).
En el segundo cuarto, los hombres de Rafa Aguilar encerraron en su campo a la selección de Serbia, aunque finalmente el resultado fue inamovible.
Tras el descanso, España se conjuró para remontar y salió a la piscina dispuesta a colgarse el oro y de este modo se llegó a un último cuarto de infarto con empate (4-4) tras los goles de García y Molina por España y de Filipovic por Serbia. El último cuarto empezó con mala fortuna para los españoles, que veían como Filipovic batía a Aguilar y luego Pijetlovic ponía a Serbia con dos goles a favor. El cuadro español tuvo que recurrir a la épica, volviendo a resurgir Xavi García para recortar distancias y dejar a España un gol abajo en los últimos minutos del encuentro. De este modo, se llegó a la última jugada del partido, en la que Xavi García no falló.
El partido llegaba así a la primera parte de la prórroga donde se tendría que decidir todo. España aprovechó el tirón del anterior cuarto y comenzó adelantándose en el marcador por medio de Molina. Sin embargo, el equipo serbio no tardó en reaccionar empatando el partido por medio de Radjen, poniendo el 7-7 al final de la primera parte de la prórroga y con el que se llegaría a los penalties en los que España cayó en la muerte súbita.