R. LORGEOUX
El grupo de arqueólogos que trabaja en el Barranco de Fraga en Castelló ha ampliado la superficie de excavación, cercana al Camí de Villamargo, al haber descubierto nuevas estructuras de la época íbera y romana, que se suman a la necrópolis hallada inicialmente. La extensión analizada prácticamente tiene las dimensiones de un campo de fútbol, lo que ha obligado a incrementar ostensiblemente el número de 10 personas que hasta principios de verano limpiaba el terreno, en busca de piezas que posteriormente catalogaba.
En la actualidad, se trabaja en tres asentamientos completamente diferentes, en los que se han encontrado tanto urnas funerarias de la época íbera como vestigios de una antigua villa romana. En el primer caso se trataría de piezas del siglo III a II antes de Cristo, mientras que los restos romanos datarían del primer y segundo siglo de la actual era.
Al margen de los cimientos de la citada estructura romana, han aparecido múltiples restos de cerámica, como tejas, vasijas y utensilios domésticos.
Debido a la abundancia del yacimiento, que obliga de forma periódica a incrementar la extensión de la excavación, resulta difícil evaluar la verdadera importancia del hallazgo, aunque el Ayuntamiento de Castelló, la Diputación Provincial y la Conselleria de Medio Ambiente han formado un frente común.
Así, las piezas ya catalogadas están a disposición del Servicio de Restauración del Museu de Belles Arts.
Sobre el terreno, además de arqueólogos, desarrollan su actividad especialistas en historia y medioambiente, ya que la amplitud de la excavación requiere de un minucioso proceso de estudio. No en vano, cualquier conocimiento y experiencia son de gran utilidad, toda vez que muchos de los profesionales presentes han participado en los equipos responsables de algunos de los descubrimientos más relevantes de la provincia de Castelló.
Uno de los principales enemigos que se están encontrando los arqueólogos y demás profesionales a la hora de avanzar con el descubrimiento reside en el fuerte calor, con temperaturas por encima de los 34 grados en las horas de mayor intensidad.
Por el momento, no se ha marcado ninguna fecha concreta de finalización de los trabajos. La empresa responsable, Arqueologia i Patrimoni –subcontratada por la UTE encargada de la realización del encauzamiento del Barranco de Fraga–, ha establecido una pauta de actuación que se prolongará durante varios meses en el tiempo.