El que fuera vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, anunció ayer al presidente del Congreso, José Bono, su renuncia a su escaño en la Cámara Baja. Esta decisión llega después de que el pasado mes de julio fuera nombrado presidente de la junta de supervisión del Grupo Asesor Europeo sobre Información Financiera. Bono recibió ayer una carta de Solbes explicando su decisión. Sin embargo, no ha pillado por sorpresa a los socialistas ya que el diputado había adelantado antes del verano al portavoz parlamentario del grupo, José Antonio Alonso, su intención.
De esta forma, Solbes se convierte en el tercer ex ministro de Zapatero que abandona su escaño en la Cámara Baja en los últimos 14 días. El pasado 1 de septiembre, Jordi Sevilla, el primer titular de Administraciones Públicas de José Luis Rodríguez Zapatero y uno de los integrantes del grupo «Nueva vía», que alzó al actual presidente del Gobierno a la Secretaría General del PSOE en el año 2000, comunicó la renuncia a su escaño para incorporarse como asesor a la consultora Pricewaterhouse Coopers. Tan sólo seis días después anunciaba su salida del Congreso el ex ministro de Cultura, César Antonio Molina, para volver a su cátedra de la Facultad de Humanidades, Comunicación y Documentación de la Universidad Carlos III de Madrid. Formalmente la renuncia de Solbes y Molina coincidieron ayer.
El concejal socialista en el Consistorio de Madrid, Pedro Sánchez Pérez-Castejón ocupará el escaño por Madrid que ha quedado vacante, según fuentes socialistas.
Muestras de cansancio
Tras más de cuarenta años dedicados a la Administración, el pasado abril Solbes dejó el puesto que había ocupado durante los últimos cinco años como vicepresidente económico del Ejecutivo socialista en el marco de la remodelación del Gobierno emprendida por Zapatero. Aunque nunca había tenido carné del PSOE, ocupó el «número dos» en la lista socialista por Madrid, encabezada por el ahora presidente del Gobierno. De hecho, se convirtió en su principal baza en las últimas elecciones, ya que, una vez concluida la primera legislatura se especuló con que el ex ministro abandonaría la política activa.
Durante su último año al frente de la vicepresidencia económica, Solbes dio sucesivas muestras de cansancio que siempre molestaron a Moncloa. Sin embargo, Zapatero las achacaba a la «fina ironía» y al «humor mediterráneo» del valenciano (nació en El Pinós en 1942). «Envidio a Bermejo por ser ex ministro», llegó a decir Solbes en una ocasión al valorar la salida del Gobierno de su colega Mariano Fernández Bermejo.
Finalmente, en abril fue sustituido por Elena Salgado, tras lo cual afirmó que tenía intención de quedarse de diputado «un tiempo» antes de decidir sobre su futuro.
Sin embargo, su actividad parlamentaria de los últimos meses ha estado marcada por la discreción y el distanciamiento con la dirección del Grupo Socialista y el propio Gobierno. De hecho, durante el Pleno de economía de la pasada semana, abandonó el hemiciclo en mitad de la réplica de Zapatero.