Los jueces de Castelló apoyarán «cualquier tipo de medida de presión» que se tome desde Madrid, incluida una huelga general, para exigir que el Gobierno dote de más medios humanos y materiales a la oficina judicial.
En una reunión mantenida el pasado jueves, los jueces de primera instancia e instrucción de la provincia, así como los magistrados de la Audiencia, acordaron dejar libertad a cada profesional para decidir si se suma a las medidas de presión que también han acordado sus compañeros de Valencia y Alicante.
Los jueces consideran «insostenible» la situación de los juzgados y aunque admiten que el Gobierno ha hecho un esfuerzo, éste resulta «insuficiente».
Desde que estalló la crisis, el número de expedientes abiertos en los juzgados de primera instancia e instrucción se ha duplicado, en buena medida por los casos de morosidad y embargos, así como por el elevado número de asuntos civiles y mercantiles.
«Aunque la medida se ha adoptad por mayoría, los jueces tendrán plena libertad para decidir si secundan la huelga o si deciden trabajar», aseguró José Luis Conde-Pumpido, juez decano de Castelló. Por unanimidad, los 26 jueces asistentes a la Junta Provincial de Castelló votaron apoyar las medidas de presión.
El pasado mes de febrero los jueces y magistrados secundaron una huelga histórica en España. En aquella ocasión reclamaron un incremento presupuestario de un 3,5%, un ratio de jueces como el de la media europea, es decir, 20 por cada 100.000 habitantes, y controlar la agenda de señalamientos ante la previsión de la Oficina Judicial de dar esta potestad a los secretarios judiciales.