David Amaral sopla y vuelve a soplar, pero la flauta no suena de ninguna de las maneras. O no le ha sonado. Ayer, el técnico tinerfeño del Castellón se mostró muy optimista. Algo más que las anteriores jornadas. Se mostró convencido de que soplará y la flauta emitirá el sonido esperado. Y es que, después de cuatro jornadas, el equipo de la capital de La Plana sólo acumula un triste punto en su casillero. Lo peor de todo no es eso, sino mirar la clasificación y ver a los albinegros instalados casi en lo más bajo de la tabla.
Es cierto que el equipo va tomando forma a marchas forzadas. Que muchos jugadores ya están a su punto, y otros no tanto. Pero la afición no entiende de estas cosas. Ve jugar a los suyos y se echa las manos a la cabeza. Por mucho que se pida paciencia, un nutrido sector de la grada no lo entenderá.
Aterriza esta tarde un Rayo Vallecano que acumula 34 años sin ganar en el feudo castellonense, justo la mitad de temporadas (17) son la que lleva el Castellón sin doblegar a los capitalinos. Fue la campaña 1991-92, con goles de Mladenovic y Music para los orelluts, y de Comas para los madrileños. El precedente más reciente es el del pasado curso liguero cuando Castalia vio un tremendo empate a cero goles.
Toca ganar porque se cumple el primer mes de competición y el Castellón no da señales de vida. Va lanzando tiros al palo, rozando el larguero, pero el triunfo se le resiente más de la cuenta. Todos confían en que a la tercera como local llegue la vencida, y todos esperan que no se destape la caja de Pandora como sucedió en el último encuentro disputado en casa ante el Albacete (3-5).
A nivel deportivo, David Amaral afronta este serio compromiso con problemas defensivos. A lo largo de la semana se confirmó la baja del central asturiano César por lesión (cuatro semanas), al margen de un Juan Antonio Zamora que encara su recta final y es posible que en una o dos semanas vuelva a estar disponible.
Por decisión técnica se quedan varios efectivos. Entre ellos el venezolano Ricardo Páez y el valenciano Ximo Enguix, mientras que finalmente el técnico del Castellón sí citó al delantero argentino José Tabares, recuperado de la grave lesión sufrida en febrero pasado. Del posible once titular poco que decir porque Amaral es de los que no suele dar pistas de sus intenciones, aunque habrá pocos cambios en la formación inicial.
Carlos Sánchez se mantendrá bajo los palos; en defensa es donde llegan las dudas, pero todo apunta a que Pedro, Xisco Campos, Pol y Baigorri tienen muchas opciones de jugar; Mantecón y Pendín podrán estar en el doble pivote; Guzmán, Gari Uranga y Palanca, en las tres medias puntas, con Leo Ulloa como hombre referencia.
El Rayo llegó ayer a la capital de La Plana con toda su artillería pesada. A excepción de los lesionados Carlos y Susaeta, el resto de futbolistas están a su disposición. Ha recuperado a los tocados Camille y Edu Albacar, así como al sancionado Salva.
Pese a perder (2-0) en su última salida, el equipo vallesano puede presumir de contar con un plantel de lujo confeccionado para intentar dar el salto a la Liga BBVA. El problema es que hay muchos pretendientes para ese objetivo.