La primera gota fría de otoño dejó ayer 120 litros por metro cuadrado en la capital de la Plana y 93 en Vila-real en 24 horas. El temporal de agua arreció con más fuerza en Valencia y Alicante. En Castelló la lluvia fue más persistente que intensa y descargó sobre todo en los municipios del litoral sur.
En la capital el agua provocó leves inundaciones en bajos de casas y comercios, cortó varios tramos en la ronda de circunvalación y anegó los alrededores del colegio Benadresa. Sus 180 alumnos quedaron bloqueados en el interior y tras finalizar sus clases salieron del lugar con la ayuda de palés facilitados por una empresa cercana.
La Agencia Estatal de Meteorología mantendrá la alerta amarilla en la Comunidad Valenciana hasta este miércoles, mientras para hoy prevé riesgos de fuertes lluvias y tormentas en Valencia, Alicante y en la costa de Castelló.
Las precipitaciones en la provincia se concentraron durante la madrugada y la mañana de ayer, especialmente en la Plana. Castelló capital acumuló los registros más elevados, con más de 100 litros en 24 horas. El agua ocasionó inundaciones en los distritos del Grau, sur y norte de la ciudad, una situación que se suele ser habitual cada vez que llueve pues las principales medidas anti inundación previstas por el Gobierno valenciano, como los encauzamientos de los barrancos de Fraga y Sol y los colectores de la marjaleria, siguen sin verse materializadas.
Los bomberos y la policía local realizaron en Castelló 88 actuaciones, 68 de las cuales tuvieron lugar durante la madrugada. Un total de 11 vehículos fueron liberados del agua en el desvío sur, en la avenida Quevedo y en el túnel del grupo Lourdes; seis caminos situados en la zona de la marjaleria y dos tramos de la ronda de circunvalación (norte y este) fueron cortados. Asimismo, los bomberos llevaron a cabo una veintena de achiques de agua en garajes y bajos de diferentes calles de la ciudad, según informaron fuentes municipales.
Atrapados
El mayor susto, no obstante, se le llevaron los 180 alumnos del colegio público de la Benadresa. Sus aulas prefabricadas, en las que estudian desde hace dos años a la espera de un nuevo centro, quedaron totalmente rodeadas por el agua. Dichos barracones están ubicados en lo hondo de unas pistas deportivas, de ahí que la lluvia anegara todo el entorno del centro y dejara bloqueados a los alumnos, según alertaron fuentes de la dirección escolar y de la asociación de padres y madres.
Los estudiantes siguieron las clases con normalidad hasta el final de las mismas y salieron por su pie con la ayuda de unos palés. Mientras tanto, los profesores se tuvieron que esmerar para achicar agua del interior. Los padres criticaron el retraso del Consell en realizar la remodelación del centro. «Ya llevamos dos años en los barracones», afirmaron.