¿Cómo surgió la idea de crear un congreso para debatir el futuro de Castelló?
Antes de la crisis creamos el Observatorio de Nuevas Tendencias Profesionales y de ahí salió la idea de desarrollar un congreso para tratar el posicionamiento a largo plazo de la provincia de Castelló. Durará cinco meses (enero-mayo) y la asistencia a él (presencia y virtual) será gratuita.
¿Qué aspira con este proyecto?
Pretendemos dinamizar el talento de Castelló. Será una especie de fábrica de los sueños. Que todos soñemos cómo nos gustaría el futuro.
¿Considera que falta unidad entre los agentes políticos, económicos y sociales para hacer frente a la crisis?
No es que falte unidad. Lo que pasa es que en determinados momentos cada uno parece que va a lo suyo. Nosotros pretendemos integrar. Por otra parte, no hay costumbre de trabajar a largo plazo.El ayuntamiento por ejemplo ha presentado un plan estratégico a medio plazo(cinco años). No se trata de enmendarle la plana, sino de pensar en las necesidades de futuro de Castelló con propuestas que no están ahora visualizadas en proyectos. Vivimos un momento complejo y los paños calientes a medio plazo vienen bien, pero hay que ser más ambiciosos.
¿En qué consistirá el cambio de modelo productivo?
No me gusta la definición de cambio de modelo. Prefiero hablar de una evolución del modelo actual. Aún dependeremos mucho tiempo del actual, seguirá la construcción, la cerámica y el turismo. El modelo evoluciona. Tenía que haberlo hecho antes de la crisis y ahora se ha acelerado el proceso. No obstante, tenemos buenos cimientos.
¿El sector cerámico seguirá teniendo un papel preponderante en la economía castellonense?
Seguro. Invertirá en nuevas salidas. Se tendrá que transformar, promover empresas de mayor dimensión a través de fusiones, ya no sólo por la crisis, la vida es cambio y no te puedes quedar parado.
¿No se abusó demasiado con la construcción?
La construcción hace falta. Ahora bien, en los últimos años se construyó más de lo que una demanda sensata podía absorber. El problema es que se hizo lo que tendría que hacerse en los próximos años. También incidió en ello que el sector financiero perdió el norte y dio una financiación desmedida. ¿Quién no se iba a comprar un piso cuando en algunos casos te daban el 120% de la financiación?. Asimismo, como mucha gente se dedicaba a la construcción se perdieron muchas oportunidades y recursos creativos.
¿Qué nichos de mercado debería potenciar Castelló?
Primero los que ya tiene. La industria cerámica podría especializarse en cosas que ahora no está haciendo. Recuperará su poder porque en investigación lo está haciendo muy bien. En turismo habría que buscar más alicientes; crear cosas de más calidad e imaginativas. Ahora el turista que viene sólo va al hotel, duerme, come y toma el sol. Por su parte, dentro de las nuevas tecnologías hay un abanico muy amplio. Por ejemplo, con la realidad virtual Castelló podría apostar por convertirse en un Hollywood tecnológico, en el que se crearía contenidos virtuales en la red. Además, Castelló podría aprovechar el hecho de que es la segunda provincia de España con más montañas. Así, en el interior se podría potenciar por un lado los cultivos especializados en hierbas medicinales, y por otro la acuicultura; el pescado se está acabando en los mares y habrá que empezar a cultivarlo. Otro campo podría ser el sanitario, fomentando tratamientos de estética y belleza.
¿Cuándo cree que acabará la crisis?
Es muy difícil saberlo, hay muchos factores. En mi opinión, la velocidad de caída se ha atemperado, pero aún no hemos tocado fondo. Lo tenemos difícil porque hasta que no se vuelva a crecer al 2% no se volverá a crear empleo. A finales de 2010 se podría crecer un 0,5% y frenarse la destrucción de puestos de trabajo, y en 2011se podría empezar a pensar en la generación de empleo. Y es la hipótesis más optimista.
¿Piensa que el Gobierno y el Consell están adoptando las medidas adecuadas para salir de la crisis?
Si yo hubiera tenido capacidad para tomar medidas éstas no se parecerían demasiado a las impulsadas por ambas administraciones. Hubiera empezado antes a tomar decisiones y el gasto lo centraría en cosas productivas. Tendríamos que hacer más obras públicas, pero estables, no como las del PlanE.