Un conductor que circulaba en sentido contrario provocó en la madrugada del pasado domingo un accidente que se saldó con tres personas muertas en la autovía Mudéjar, la A-23, a su paso por el término municipal de Navajas. Según fuentes de la Guardia Civil de Tráfico el causante del accidente se coló por un carril de desaceleración y circuló más de un kilómetro en dirección contraria hasta que un vehículo que circulaba hacia Valencia y en el que viajaba una pareja de 34 y 35 años de la capital del Túria no pudo esquivarlo y chocaron brutalmente. Segundos antes, un turismo que conducía un joven de poco más de 20 años, sí que pudo evitar el choque y fue quien dio la señal de alerta.
El conductor del vehículo que circulaba en sentido contrario tenía 40 años y la Guardia Civil de Tráfico investiga la intencionalidad para descubrir las causas del accidente. En estos momentos se barajan varias hipótesis entre las que se encuentran la imprudencia y la conducción temeraria. La colisión se produjo a la 1.20 horas. Según varias personas que llegaron al lugar del accidente a los cinco minutos del siniestro, los dos vehículos quedaron hechos un amasijo de hierros y fue necesaria la intervención de los bomberos para extraer los cuerpos. Las mismas fuentes afirmaron que el vehículo que provocó el accidente era un Renault Laguna con matrícula antigua de Castelló. La Benemérita confirmó que el conductor era vecino de Viver.
El tramo donde se produjo el siniestro pertenece a los carriles dirección Valencia en la zona conocida como Collado Royo, a la altura del kilómetro 34, pocos metros después del primer cartel indicador de la entrada a Navajas. La zona tiene una pendiente bastante pronunciada lo que podría haber agravado, más si cabe, la brutalidad del choque.
El conductor de un vehículo que conducía en sentido Teruel por la autovía Mudéjar y vio el accidente aseguró que el coche del kamikaze salió despedido tras la fuerte colisión. También explicó que los dos vehículos quedaron enmedio de la calzada, lo que obligó a cortar la A-23 durante tres horas. Tras sacar los cuerpos de los coches y retirar los vehículos siniestrados con dos grúas el tráfico se reanudó, eran las 4.21 minutos. Ayer a mediodía, todavía quedaban restos de los coches siniestrados en la cuneta de la carretera.
Otro de los testigos que circulaba dirección Valencia y que presenció los momentos posteriores al accidente aseguró que los tres accidentados fallecieron en el acto, ya que «nadie reclamaba ayuda de los coches que habían colisionado».
Hasta el lugar de los hechos se desplazó una unidad del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU), dos ambulancias y dos dotaciones de bomberos del Consorcio Provincial. Además dos grúas facilitaron la retirada de los vehículos de la calzada. Ayer se cumplía justo un mes y un día de otro accidente provocado por una conductor kamikaze, esta vez en la Autovía del Puerto, CS-22, en Castelló. En aquella ocasión la fallecida sólo fue la propietaria del vehículo que circulaba en sentido contrario, aunque provocó varios accidentes en los que resultaron heridas varias personas.
Este accidente se produjo a primera hora de la tarde de un jueves y las causas fueron «un severo ataque de diabetes» –una subida o bajada de azúcar en el organismo–, la dolencia que sufría desde la niñez y que le hizo «perder el control total de su persona», según explicó su familia. También queda en el recuerdo un choque frontal hace un año en la N-332 en Torreblanca en la que murieron cuatro personas. En aquella ocasión, el conductor que provocó el accidente iba drogado y colisionó frontalmente con otro coche.