El miedo ante la actual situación económica y la incertidumbre futura han dado lugar a una importante falta de confianza de los consumidores, que han optado por incrementar su ahorro, que ya alcanza cotas históricas, y apretarse el cinturón en detrimento del consumo. Así, en el segundo trimestre del año la tasa de ahorro de los hogares e instituciones sin ánimo de lucro se situó en el 24,3% de su renta disponible, su nivel histórico más alto, desde que se empezó a elaborar la estadística en el año 2000. Además, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en los últimos cuatro trimestres —desde el tercero de 2008—, la tasa de ahorro también alcanzó un máximo histórico al situarse en el 17,5%, de la renta disponible.
Tras conocer estos datos, los expertos consultados coincidieron en responsabilizar al miedo y la incertidumbre de los ciudadanos ante la crisis como responsables del aumento del ahorro. El director del gabinete de Coyuntura y Estadística de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), Ángel Laborda, se mostró «sorprendido» ante la fuerte subida, que explicó porque en España se partía de una situación económica «desastrosa e insostenible», con un ahorro muy bajo y una inversión en vivienda demasiado alta. Con la crisis, dijo, ha sido necesario corregir dicho «desequilibrio», en el que también ha influido que se haya cortado el crédito a las familias, que han tenido que afrontar su endeudamiento anterior y «apretarse el cinturón».
En el mismo sentido se manifestó el experto del Instituto de Estudios Económicos (IEE), Gregorio Izquierdo, quien afirmó que la subida del ahorro es una respuesta de las familias a una posible pérdida de empleo. Coincidió en destacar el hecho de que las familias hayan contraído elevadas deudas durante el periodo de bonanza económica en la que las condiciones financieras eran muy «flexibles». Ahora, esas familias deben pagar sus deudas y hacer frente al pago de las hipotecas, lo que computa como ahorro.
Según los datos del INE, entre abril y junio, la renta disponible de los hogares e instituciones sin ánimo de lucro al servicio de los hogares se estimó, en términos absolutos, en 190.226 millones de euros, el 4,3% más que un año antes. Al mayor ahorro de los hogares contribuyó la disminución del 2,5% de las rentas primarias (salarios, que cayeron el 3% en el trimestre e ingresos netos de los hogares), la reducción del 37% en el pago de impuestos sobre la renta y el patrimonio, y el aumento del 14,8% de las prestaciones recibidas.