R. LORGEOUX
El debut de Tintín Márquez como nuevo entrenador del Club Deportivo Castellón debe representar hoy un punto de inflexión. Sin la carga de David Amaral, la imagen y la ambición tienen que cambiar. Los jugadores ya están liberados y la afición también, que ante el Betis ha de mostrar su madurez con un apoyo sin condiciones al equipo.
A pesar del tópico, pocas veces se cumple esa máxima de «a entrenador nuevo, victoria segura». En el Castellón, durante esta nueva etapa en la Liga Adelante, el relevo en el banquillo se ha dado hasta en tres ocasiones con diferentes resultados. La primera vez, cuando Pepe Moré sustituyó a Martín Delgado en noviembre de 2005, el conjunto albinegro perdió contra el Levante (3-2). La segunda, con la llegada Pepe Murcia por el citado Moré en enero de 2007, el partido no pasó del empate en Castalia (0-0 frente al entonces líder, Numancia). La tercera y última, reemplazando Paco Herrera a Abel Resino en febrero de 2009, el triunfo sonrió al Castellón en Vigo (1-2 ante el Celta).
Los más cenizos pensarán que, siguiendo esa progresión, hoy tocaría derrota, pero la llegada de Tintín Márquez ha significado una inyección de moral. Además, ha recuperado el criterio en la disposición de los jugadores sobre el terreno de juego. Por eso, Jonatan Valle jugará como mediapunta, al igual que Palanca, quienes, en principio, serán las grandes novedades de la alineación.
Del mismo modo, Pedro Hernández recuperará su condición de lateral derecho, mientras que Xisco Campos y Pol volverán a formar la pareja de centrales. El resto del once será prácticamente el mismo que cayó por la mínima frente al Girona en Montolivi (1-0) el pasado sábado.