«Le hemos dado una gran alegría a la afición con estos tres puntos». Así se refirió un exultante Gerard Bordas, autor del 3-1 ante el CD Castellón. «Me siento culpable por la derrota», comentaba el expulsado Rafita. Contrastes así de grandes se palparon a la conclusión del derbi que se saldó con clara triunfo para el Villarreal CF B. «Estas dos victorias consecutivas –ante Real Unión y Castellón- nos sirven para asentarnos un poco más en la zona media de la tabla», comentó Bordas.
Salió en el tramo final del partido y fue el que puso la puntilla. Del rival comentó que el Castellón «es un buen equipo que con el cambio de entrenador mejorado la imagen y nosotros hemos sido capaces de superarles», agregó el centrocampista manresano.
Marcos Gullón, que metió el segundo, el que partió al equipo de ´Tintín´ Márquez, explicó cómo le endosaron el 2-1 al conjunto de la capital de La Plana: «Es en una acción ensayada. Catalá peinó al primer palo y entré yo con la testa para poner el 2-1. Es difícil de defender para el equipo rival», dijo con descaro el internacional madrileño.
Caras largas en el Castellón. Rafita también aseguró que su salida del campo «condenó al equipo». El balear comentó que «en la primera parte tuvimos ocasiones para adelantarnos y, tras el descanso, incluso tuvimos el control del partido».
Mientras, el central Pol Bueso recalcó que «una falta que no era peligrosa fue el detonante final, el que nos dejó con un hombre menos». El chaval de Moncofa se lamentó de «no haber asegurado un punto porque nos hubiese permitido seguir sumando, pero no fue nuestra tarde y la pelota se resistió a entrar en la portería de Juan Carlos».
Finalmente, Leo Ulloa, que en el minuto 90+1 estrelló un balón al larguero, dijo que «erré dos ocasiones claras con las que pude liquidar el partido en el primer tiempo. Luego nos quedamos con uno menos, el encuentro se volvió loco y les benefició a ellos».