Sonaban las doce campanadas del mediodía del lunes cuando el vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Fernando de Rosa, subía la escalera noble del Palacio de Justicia, tan conocida por él, juez en excedencia y ex conseller de Justicia de la Generalitat Valenciana. Iba a comunicarle al presidente del Tribunal Superior de Justicia y compañero en la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM), Juan Luis de la Rúa, que estaba solo. Nadie le iba a apoyar en su candidatura a la reelección de su cargo.
Fernando de Rosa confirmó ayer a Levante-EMV esta visita al Palacio de Justicia, frente a la Glorieta. Ocurrió poco después de que anunciara públicamente que no iba a apoyar la candidatura de De la Rúa. Fue antes de las once de la mañana, tras la inauguración de unas jornadas de familia en la Ciudad de la Justicia de Valencia, donde manifestó durante la rueda de prensa, a preguntas de este periódico, que «no es usual que haya una tercer mandato».
«Por deferencia»
De Rosa añadió que el actual presidente «tiene toda la libertad» para postularse de nuevo, pero «ya ha cumplido dos mandatos de cinco años cada uno». No obstante, dijo, «vamos a estudiar todas las candidaturas».
Consciente de la sorpresiva declaración, De Rosa no tardó en salir del edificio para dirigirse al Palacio y comunicar «personalmente» y «por deferencia», según sus palabras, al presidente De la Rúa que no cuentan con él. «Con Juan Luis siempre he tenido muy buena relación y consideré que debía decírselo personalmente», explicó ayer, tras la clausura de las mismas jornadas de familia.
La respuesta del presidente, según explicó De Rosa, fue que no iba a renunciar a su candidatura y que seguiría optando a otros cinco años en la presidencia del TSJ. «Me dijo que seguiría manteniendo la candidatura», señaló De Rosa. A lo que el vicepresidente del CGPJ manifestó que «su» candidato —el de los vocales conservadores del Consejo y el de la APM— es Pedro Castellano, actual presidente de la Audiencia Provincial de Valencia, que también lleva dos mandatos en el cargo y cuyo ejercicio también ha finalizado.
Al parecer, la candidatura del presidente ha sido una sorpresa, ya que hasta que se cumplió el plazo el pasado viernes no quiso hacerla pública. No obstante, desde hace un año, iba anunciando en su círculo más íntimo que tenía intención de repetir. Fue en febrero, antes del caso Gürtel, cuando desde el Poder Judicial se le vetó.