El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pidió en secreto a su homólogo italiano, Silvio Berlusconi, que mantuviese a su país al frente de la misión de la ONU en el Líbano (Finul) en vez de ceder su control a España, tal y como estaba previsto, algo que habría provocado ira en el gobierno español, según informó ayer el diario israelí Haaretz.
El tema, que se habría convertido en un serio incidente diplomático, habría provocado que el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, viajase de urgencia esta semana a Madrid para reunirse con miembros del Gobierno español. La tarea de Barak sería dar cumplidas explicaciones de este movimiento del Gobierno israelí, que habría sido recibido con perplejidad en España.
La petición de Netanyahu a Italia para que el general Claudio Graziano siguiese al frente de la Finul por otros seis meses y no cediese el control a España en unas semanas es que la situación actual en Líbano es muy delicada en este momento y sustituir al comandante podría causar dificultades de coordinación.
El Gobierno israelí no desmintió ayer la información y se limitó a decir que «espera de España la misma cooperación que de Italia» al frente de la misión, en palabras de Mark Regev, portavoz del primer ministro Netanyahu.
Roma asegura el relevo
El Ejecutivo de Berlusconi dio garantías de que el relevo de la misión se llevará a cabo en los plazos previstos durante los contactos mantenidos esta semana con motivo de la celebración del Foro España-Italia, según el Ministerio de Asuntos Exteriores español. El departamento aseguró que el embajador de España en Israel, Álvaro de Iranzo, se puso en contacto con el viceministro israelí de Exteriores, Dany Ayalon, quien negó que hubiera petición para cambiar los planes de la Finul.