El obispo de la diócesis de Segorbe-Castelló, Casimiro López, entregó el martes en la Basílica del Lledó a los profesores de religión la misión canónica que los habilita para esta tarea, y les recordó que la motivación profunda que les ha de guiar en su trabajo «no es sólo económica», sino que han de guiarse, dijo, por su fe a Jesucristo y al Evangelio.
López se dirigió a los maestros de religión y les espetó: «optáis libremente para ser profesores de religión; nadie os obliga a ello. Esta opción no puede basarse en el mero deseo de completar un horario ni tampoco en tener un puesto de trabajo seguro y remunerado. No os podéis limitar tampoco a ser meros especialistas conocedores de la materia. El profesor de religión es, sobre todo, un creyente católico y testigo de su fe, que quiere enseñar en nombre de la Iglesia la buena noticia de la salvación de Dios».
El obispo advirtió además que ante «los intentos y la tentación de hacer la clase de religión en una de cultura religiosa deseo recordar el carácter confesional católico, que necesariamente ha de tener enseñanza de la religión y la moral católica para responder al derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones religiosas»
Mater Dei
Por su parte, el seminario Mater Dei inicia hoy el curso pastoral de formación permanente, que durante este curso retomará los principales documentos del Concilio Vaticano II (1962-65). La primera sesión, sobre el documento dedicado a la Palabra de Dios, es a cargo del profesor de la Facultad de Teología de Valencia, Juan Miguel Díaz Rodelas, pero para los encuentros posteriores han confirmado su participación cinco obispos, entre los que están mons. Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, según informaron desde el Obispado.