El endeudamiento de las arcas autonómicas está demorando la puesta en marcha de los proyectos previstos en el fondo extraordinario para municipios del Plan Confianza. La Generalitat ha realizado sólo el 4% del total de actuaciones presentadas por las localidades de Castelló nueve meses después de arrancar el programa. El Consell ha acabado 12 obras de las 287 previstas en la provincia, según informaron fuentes de la delegación territorial del Consell.
El vicepresidente y conseller de Economía y Hacienda, Gerardo Camps, presentó el conocido como Plan Confianza en febrero como un revulsivo contra la crisis y desde entonces han visto a la luz poco más de diez obras en Castelló. El Gobierno valenciano ha contemplado una inversión de 120 millones para las localidades de la provincia (de los 1.020 para la Comunitat). Se asemeja al Plan E del Ejecutivo central en el criterio de reparto (poblacional), pero difiere con él en que su periodo de ejecución no es inmediato y se alarga hasta los tres años (2009-2011). El Consell pretende así que los municipios lleven a cabo infraestructuras de mayor envergadura y con más impacto en los tejidos productivos. Sin embargo, el Plan Confianza avanza a paso de tortuga. De momento, la administración autonómica ha ejecutado una docena de proyectos en 8 de los 135 municipios de Castelló, según fuentes del Gobierno valenciano, quienes subrayaron, no obstante, que ya se han aprobado todas las iniciativas.
Las mismas fuentes precisaron que un 30% de las actuaciones (87) están en una fase avanzada de tramitación; 42 están adjudicadas, 29 están pendientes de adjudicación y 16 a la espera de licitación, y añadieron que las obras del resto (el 70%) empezarán en 2010, sin especificar cuándo. Estos 12 proyectos acabados son infraestructuras menores y de rápida ejecución y corresponden a municipios de escasa población, como Caudiel, Cabanes, Ayódar, Higueras, Azuébar, Xodos, Peñíscola y Villanueva de Viver. El Consell ha instalado, por ejemplo, un nuevo parqué en el pabellón polideportivo de Peñíscola y ha llevado a cabo la urbanización de caminos en Villanueva. En los ocho municipios de más de 20.000 habitantes de la provincia no ha comenzado una sola obra.
Los damnificados por este retraso son los ayuntamientos y las constructoras. Los primeros se ven obligados a adelantar el pago de los proyectos, mientras las empresas no han visto un duro de un plan diseñado en febrero para combatir la crisis, según confirmaron desde la patronal valenciana del sector (Fecoval). Alcaldes de la provincia de distinto signo político, como los de la Vall d´Uixó (PP) y Onda (PSPV), achacan esta demora a la falta de personal en las consellerias. La primera edil de la Vall, Isabel Bonig, apuntó que «son muchos los proyectos que se han de hacer y hay consellerias como Cultura con escasa plantilla». El alcalde de Onda, Enrique Navarro, afirmó que a «diferencia del Plan E» con el Plan Confianza «se desconoce cuándo va a pagar el Consell».