NOEMÍ OMS
El conseller de Infraestructuras y Transporte, Mario Flores, presentó ayer en Peñíscola el proyecto del nuevo puerto deportivo que se ubicará en la zona de Racó Calent, en el extremo sur de la Ciudad en el Mar. Flores definió el proyecto como la actuación «más ambiciosa en oferta náutica que la Generalitat tiene en marcha en la actualidad», con un presupuesto global de licitación estimado de 69,4 millones de euros. El proyecto combinará la inversión pública y la privada y contará con más de 800 amarres.
El titular de Infraestructuras considera que esta base náutica será «vital» para la provincia de Castelló y para la Comunitat, y que contribuirá a «desestacionalizar el turismo, propiciando la llegada de turistas todo el año, y dando una mayor proyección a la ciudad de Peñíscola». El proyecto está siguiendo de momento su tramitación, de manera que en un mes saldrá a exposición pública y en un par de meses se iniciará la tramitación de la declaración de impacto ambiental y deberá recibir la autorización del gobierno central.
Flores aseguró que el de Peñíscola será «un puerto diferente a los ya existentes, muy atractivo» y que resultará «fundamental para impulsar el turismo en la provincia de Castelló». Una provincia que cuenta en la actualidad con unos 3.050 amarres, pero que «de aquí al final de la legislatura se van a poner en marcha en la provincia 2.000 nuevas plazas de amarre, de los que 800 corresponderán al nuevo puerto deportivo de Peñíscola». En este sentido, el conseller se mostró convencido de que el proyecto despertará el interés empresarial pese a la crisis.
El alcalde de Peñíscola, Andrés Martínez, calificó el proyecto como el «trampolín que convertirá a Peñíscola en una de las potencias turísticas de Europa y del mundo». Asimismo, celebró que se conjuguen intereses privados y públicos de la mano del grupo empresarial Marina Racó Calent y la Conselleria de Infraestructuras. Por su parte, el presidente de la Diputación Provincial, Carlos Fabra, consideraba que el puerto deportivo es «básico» para el futuro turístico, junto a los campos de golf proyectados y el aeropuerto Costa Azahar.
El proyecto se basa en el anteproyecto redactado por la promotora Marina Racó Calent, cuya dársena diseñó el arquitecto Ricardo Bofill. El documento replanteado ha tenido en cuenta las alegaciones efectuadas en su día. La adjudicataria deberá asumir la inversión efectuada hasta el momento por Marina Racó Calent, que también optará la concurso.
Para embarcaciones de 8 a 60 ms de eslora
El puerto deportivo de Peñíscola contará con dos dársenas que se prevé que den cabida a 762 embarcaciones de 8 hasta 60 metros de eslora. La distancia entre el morro del dique del puerto existente y arranque del dique del nuevo puerto es de aproximadamente 500 metros. La dársena se dividirá en dos subdársenas por un muelle principal. La dársena interior está prevista para el amarre de embarcaciones de 8 a 12 metros de eslora. Por lo que respecta a la exterior, se prevé el amarre de embarcaciones de hasta 60 metros de eslora.
Las mayores esloras, de 20 a 60 metros, se dispondrán en el muelle adosado al dique de abrigo y el resto de amarres se dispondrán a lo largo de los pantalanes que arrancan del muelle principal. A estos amarres hay que sumar las 64 embarcaciones que se almacenarán en marina seca, por lo que la capacidad total de la instalación será de 826 embarcaciones para las esloras previstas.
El puerto también contará con 13,3 Ha de superficie de tierra en las que se prevé el desarrollo de actividades asociadas al ocio y al turismo náutico-deportivo. El resto del puerto deportivo se distribuirá entre un muelle adosado al dique de abrigo de 9.706 m2, el muelle principal de 18.419 m2, la explanada lúdico-comercial de 48.464 m2, la explanada de ribera de 18.315 m2 y la explanada del edificio social con 2.964 m2. El resto de zona terrestre de 34.708m2 hasta los 132.576 m2, corresponde a las obras de abrigo y espacios libres.