J. M.
El presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Francisco Pons, situó ayer la llegada del AVE a Castelló entre 2013 y 2014, y reclamó al ministro de Fomento, José Blanco, que acorte los plazos previstos.
Esta fecha supondría un retraso de entre 1 y 2 años respecto a la que recientemente ofreció la secretaria general de Infraestructuras, Inmaculada Rodríguez-Piñero. La representante de Fomento afirmó que el AVE llegará en 2010 a Valencia y en 2012 a Castelló. No obstante, cabe decir que tanto la delegación como la subdelegación del Gobierno siguen sin dar un plazo definitivo.
De momento, lo único seguro es que el trazado de Valencia-Castelló estará en obras en 2010, tal como ha afirmado en diversas ocasiones el ministro de Fomento, José Blanco.
El presidente del lobby empresarial valenciano subrayó por ello que está trabajando para acortar los tiempos de llegada del AVE a Castelló y Alicante «ya que será una fuente de riqueza».
Así, Pons, que realizó estas declaraciones antes de mantener una reunión con el alcalde de Castelló, Alberto Fabra, dijo que «estamos haciendo todo lo posible para que el Ministerio de Fomento cumpla la promesa de que el AVE llegue lo más pronto posible a Castelló, y que las fechas que van dando no se demoren más».
«Es el primer ministro que está trabajando de una manera cordial y coordinada con la Generalitat Valenciana, por lo que las fechas de llegada del AVE a Alicante en 2012 y a Castelló en 2013-2014 queremos que se acorten, ya que será una fuente de riqueza», añadió.
El presidente de AVE valoró «la fuerza que tienen las ciudades para generar empleo y su capacidad para atraer al mundo del turismo, que es muy importante en esta Comunitat, y para atraer a las grandes empresas que queremos que se instalen en la Comunitat, pues una buena gestión de una gran ciudad es fundamental para crear riqueza», dijo Al respecto, apuntó que Castelló «ha sido durante mucho tiempo líder en riqueza en la Comunitat, y su PIB y su desempleo han sido siempre mejores que los de Valencia y Alicante, aunque ahora estén más equiparados debido al debilitamientos del clúster del azulejo» por la crisis.