V. S.
El procedimiento concursal abierto por la empresa cerámica Azuvi de Vila-real puede tener una pronta resolución, ya que uno de los principales acreedores de la firma podría convertirse en el nuevo propietario de la empresa. Con todo, el cierre del procedimiento concursal no significará que la firma retome su actividad anterior ni, por supuesto, asegura el futuro de los 99 trabajadores que todavía quedan vinculados a la empresa.
Con el objetivo de velar en lo posible por este centenar de trabajadores y también por los que ya la empresa ha enviado al paro a través de un ERE, el Ayuntamiento de Vila-real anunció ayer que tienen intención de negociar con los futuros dueños de la firma para marcar sus condiciones de cara a la recalificación de los terrenos que ahora ocupa la empresa cerámica, recalificación pactado en su día a través de un convenio urbanístico y que se rompió a causa de los incumplimientos de Azuvi.
Así, y según explicó ayer el concejal de Urbanismo de Vila-real, el popular Alfredo Sanz, el consistorio no tiene intención de autorizar de nuevo este convenio urbanístico –que reportaría beneficios para los propietarios de la firma pero también para el municipio con la obtención de 103.000 metros cuadrados en la zona– si no se garantizan mejores coberturas para los trabajadores: cinco días más de indemnización a los incluidos en el ERE y las mismas condiciones a los 99 todavía empleados en el caso de que fuera despedidos.
«Pienso que es lo que el ayuntamiento puede hacer. Nosotros no podemos garantizar los puestos de trabajo pero el ayuntamiento sí puede condicionar la recalificación y exigir contraprestaciones, en este caso, también sociales», explicó Sanz, después de reunirse junto con el alcalde, Juan José Rubert, con el comité de empresa y la administración concursal de Azuvi.
«Es una propuesta porque no hay nada oficial pero los sindicatos están de acuerdo con lo planteado y si hay una transmisión de dominio sería lo primero que plantearíamos. Los trabajadores están satisfechos y nosotros nos debemos a ellos», añadió Sanz.