Pablo Hernández figuraba en todas las quinielas, pero nadie daba por hecho que el castellonense fuera a formar parte de la selección. O él o Navas. Los dos. Ayer, el jugador aún no se lo creía: «Hasta que no escuchas tu nombre, no te crees que vas a ir», afirmaba. Fue Voro, el delegado, quién le comunicó la noticia y su padre, vía teléfono, el primero que le felicitó.
Ésta es la segunda ocasión en la que Pablo, de 24 años, es seleccionado y él lo considera «todo un premio». «A la selección va quién se lo gana y quién hace méritos en campo para ir. Creo que me lo he ganado en el campo y que voy por méritos propios. Es un premio a mi trabajo y me ayuda para saber que debo seguir en esta línea», reflexionaba. «Se agradece que hablen bien de uno. El año pasado terminé bien la temporada y tuve el premio de la selección, lo que me vino bien para consolidarme en el Valencia. Ahora vuelve a ser un incentivo. Estoy súper feliz», definió.
«Atravieso por mi mejor etapa profesional. Estoy muy cómodo en el campo, con mucha confianza y acierto de cara al gol. Espero seguir la misma línea para crecer y mejorar algunas cosas. La llamada de al selección me debe dar más fuerza para seguir en esta línea. Ojalá lleguen más convocatorias", valoraba el jugador que ayer recibió las felicitaciones de todos sus compañeros. El miércoles se incorporará a la concentración.