JORDI RUIZ
El diagnóstico que ha hecho la Generalitat en su plan de estrategia territorial constata importantes debilidades en la provincia de Castelló, como son la escasa vertebración, el déficit en el transporte público y carreteras, los problemas de contaminación, la excesiva dependencia del sector de la construcción o la falta de desarrollo y cualificación del sector turístico. Una parte importante de estas cuestiones tiene que ver con la gestión de los últimos años de la Generalitat, que plantea ahora líneas de actuación de aquí a 2030.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, Juan Cotino, presentó ayer en Castelló el documento Metas y Propuestas de la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana, un plan que pretende poner orden y sentar las bases del crecimiento previsto en las dos próximas décadas.
Uno de los problemas históricos de Castelló que sigue sin resolverse es el desequilibrio territorial costa-interior y las carencias en las comunicaciones transversales, ya que los principales corredores discurren paralelos al litoral. Tampoco se ha avanzado en el transporte público metropolitano, ya que sólo hay un pequeño tramo ejecutado del bus guiado en la capital de la Plana, sin conexiones con otros municipios ni con el aeropuerto.
El plan estratégico plantea 21 grandes áreas de actividad económica. Concretamente, se propone la creación de tres grandes polos de actividad económica mixta en el Baix Maestrat, el Puerto de Castelló y el triángulo Vall d´Alba-Cabanes-Vilafamés. En estas zonas se combinarían usos industriales, terciarios y logísticos y estarían conectadas por la red ferroviaria de mercancías. Igualmente, se plantea la puesta en marcha de cinco parques comarcales de innovación y 11 polígonos industriales en las comarcas del interior.
50% del territorio protegido
Por otra parte, el documento prevé diseñar una red de corredores ecológicos y territoriales que unirán los espacios naturales más importantes, como la Serra d´Espadà con los marjales de Nules y Almenara y con el Desert de les Palmes o la Tinença con el litoral,. La Estrategia plantea otorgar protección a la superficie por la que transcurren estos corredores, y que actualmente tiene sólo la consideración de suelo rústico, «por lo que Castelló será una de las primeras provincias españolas en alcanzar el 50% del territorio protegido», según Cotino.