Acció Ecologista Agró denunció ayer que la Generalitat Valenciana ha comenzado una tala «indiscriminada» de pinos en el Parque Natural protegido de Sant Joan de Penyagolosa con la excusa de erradicar una plaga de muérdago y que la previsión es «cortar en un plazo de diez años más de 8.000 ejemplares, 3.000 de los cuales se eliminarán este año».
El inicio de la controvertida tala ha sido constatado con imágenes fotográficas tomadas por un equipo de seis biólogos de la Comisión Forestal de la entidad ecologista. Por su parte, la Conselleria de Territorio respondió que es «rotundamente falso que se haya talado árboles que no están enfermos» y alegó que se trata de una medida consensuada.
Agró advierte que la mayor parte de los árboles cortados «parecen estar sanos, son altos, rectos y de buen aspecto aunque tengan matas de muérdago en sus ramas, lo cual no quiere decir que estén en riesgo ni que la solución para salvarles la vida sea cortarlos». Según los ecologistas, «no se ha encontrado ningún pino muerto o en mal estado entre varias decenas de pinos que ya se han talado. Resulta sorprendente que se pretenda sacrificar miles de pinos en buen estado para evitar su muerte». El grupo conservacionista también cuestiona que el plan de la Dirección General de Gestión del Medio Natural «presenta pobres argumentaciones sobre las causas y destina más de un 75% de la inversión exclusivamente a la tala y bajos porcentajes a repoblaciones arbustivas y podas selectivas».
A juicio de Agró, los informes de la Conselleria de Territorio «evidencian que se desconocen las causas y las consecuencias de la plaga. No se cuantifica cuantos árboles podrían morir, lo cual sería la consecuencia más grave y ahora se anticipa injustificadamente».
Esta actuación ha recibido el rechazo de los vecinos y buena parte de la Junta Rectora del Parque Natural de Penyagolosa. El Consell no ha dado la posibilidad de dar un voto negativo al plan. Aún así, se ha negociado un compromiso de mínimos para que la tala sea gradual y se acompañe de medidas como la repoblación arbustiva y o el fomento de aves que se alimenten de muérdago sin propagarlo.