La Generalitat Valenciana retrasa desde hace nueve años el Plan de Acción Territorial de Castelló (Patecas) y bloquea desde 2005 la respuesta a las alegaciones que presentaron 21 municipios al objeto de coordinar los planes urbanísticos del área metropolitana y definir las necesidades en materia de infraestructuras.
Esta demora se mantiene en un momento en el que la Generalitat Valenciana (Partido Popular) ha publicitado un nuevo plan de estrategia territorial para el desarrollo de infraestructuras con un horizonte hasta el año 2030.
Al igual que el Patecas, el último documento presentado en sociedad por el Consell está llamado a afrontar las asignaturas pendientes de las comarcas castellonenses en materia de vertebración, transporte público y carreteras, contaminación, la dependencia del sector de la construcción o los retos de desarrollo turístico.
El proceso de respuesta a las alegaciones del Patecas sigue paralizado desde hace 4 años y tres meses y el Consell ya anuncia un mismo plan con los mismos objetivos, pero, hasta la fecha, igual de virtual y carente de medidas tangibles.
La demora del plan eterniza la carencia crónica que impide a la Generalitat Valenciana y a los municipio castellonenses exponer en un documento unificado los proyectos y el diseño territorial que necesita la provincia.
Pese a ello, el Partido Popular no ha dudado en criticar desde los ayuntamientos que gobierna y desde la Generalitat los retrasos de las infraestructuras del Gobierno central, que en muchos casos se ha encontrado con una batalla difícil de resolver a la hora de encontrar trazados que cuenten con el consenso de todos los municipios implicados.
El Gobierno de la Generalitat Valenciana presentó por primera vez el Plan de Acción Territorial de Castelló en el año 2000. En aquel momento, Luis Fernando Cartagena se encontraba al frente de la Conselleria de Obras Publicas.
La redacción del proyecto se adjudicó en el año 2001 y la aprobación del plan, que no su aplicación, se rubricó en 2002. Este documento pasó entonces por las manos del entonces conseller de Infraestructuras, Rafael García Antón, que finalmente derivó el cometido y delegó competencias en el que fuera conseller de Territorio, Rafael Blasco.
En 2005, la conselleria remitió a los ayuntamientos un anteproyecto del Patecas para que formularan las oportunas alegaciones sobre el futuro desarrollo de las áreas metropolitanas castellonenses.
Los dos grupos municipales mayoritarios del Ayuntamiento de Castelló (PP y PSPV) acordaron en el pleno de septiembre de 2005 advertir a la Generalitat Valenciana de que el Patecas no contemplaba una serie de infraestructuras básicas y se encontraba desfasado en algunas de sus previsiones.
El acuerdo propició que la entidad local enviara un documento de alegaciones al Consell con 35 carencias o puntos erróneos que se suman a las objeciones de los 20 municipios restantes, los cuales siguen esperando una respuesta cuatro años después.